Millonaria aún en la tumba

Millonaria aún en la tumba
Los homenajes espontáneos se extendieron.

Nueva York — Hay personalidades que a pesar del tiempo y la inevitable muerte, logran sobrevivir en los corazones de quienes las conocieron. Ese es el caso de Jenni Rivera, cuyo nombre independientemente de suscitar odios o amores, aun consigue crear revuelo donde quiera que se le mencione.

Irónicamente, tras el fatal accidente aéreo que le quitó la vida, la estrella de la cantante empezó a brillar con más fuerza, tanto que en octubre de este año, la intérprete ocupó la posición número 12 en el listado de la revista Forbes que selecciona a las celebridades fallecidas con mayores ingresos. El puesto de honor le correspondió a Michael Jackson.

Durante los 10 meses posteriores a su fallecimiento, alrededor de 881.000 copias de los discos de la cantante fueron adquiridos por el público, casi igualando la cantidad de álbumes de Rivera que se compraron en los Estados Unidos cuando estaba viva.

La semana inmediata después del fatal accidente, Jenni Rivera ocupó los primeros puestos de ventas de Billboard en la categoría de álbumes latinos. “La Misma Gran Señora” debutó en el número uno vendiendo 27,000 copias, mientras que “Joyas Prestadas: Pop” y “Joyas Prestadas: Banda” vendieron 14,000 y 13,000 copias respectivamente.

Así mismo, antes de la tragedia, La Diva de la Banda se encontraba trabajando en una autobiografía que fue recopilada por su familia y publicada. “Inquebrantable: mi historia, a mi manera”, se convirtió instantáneamente en un Best Seller del New York Times al vender casi 400,000 ejemplares, los que junto a la venta de discos generaron ingresos alrededor de $7 millones en el último año.

La temporada final de su reality show “I Love Jenni” que se transmitía por el canal Mun2, alcanzó una audiencia de 5.5 millones de televidentes. Rivera también fue productora de “Chiquis ‘n Control”, que protagonizó su primogénita.

A la hora de su muerte el patrimonio de Rivera se encontraba entre los $15 y $20 millones, los cuales provenían principalmente de la música, sus alianzas televisivas, una línea de ropa, productos de belleza y un show radial sindicado. La cifra es bastante impresionante para una hija de inmigrantes mexicanos quien hace 15 años tan solo cobraba $100 por cantar en cualquier lugar.

Cuando la fama finalmente tocó a su puerta, sus ingresos se dispararon de manera tan acelerada, que durante la temporada de tours que realizó en 2010-11 La intérprete de “Paloma Negra” podía fácilmente llevar a casa entre $100,000 y $200,000 dólares por presentación. Ofrecía hasta 12 conciertos al mes.

Fueron varios los que le sacaron provecho a la imagen de Jenni Rivera aun después de muerta.

Leila Cobo, la directora ejecutiva de Billboard, fue una de las primeras que salió a recoger su tajada con la publicación “Jenni Rivera: La increíble vida de una mariposa guerrera”.

Los escritores Marc Shapiro y Charlie Vázquez también publicaron una biografía no autorizada titulada “I Love Jenni”.

El Canal Estrella TV estrenó en noviembre una serie de 10 episodios sobre la vida de la cantante protagonizada por la sonorense Jacqueline Alcalá.

La disquera Universal Music acaba de lanzar el álbum titulado “Jenni Rivera para siempre…” que reúne los mejores momentos del concierto que la artista realizó en la Arena Monterrey el pasado diciembre horas antes del fatídico accidente aéreo.

El 10 de noviembre la familia Rivera inauguró en Panorama City la boutique Jenni Rivera, un sueño que La Diva había empezado a materializar ocho meses antes de su muerte cuando rentó el lugar. Entre los artículos a precios económicos que se pueden obtener se encuentran vestidos de quinceañera, llaveros, los famosos “Jenni Jeans” diseñados para mujeres voluptuosas, camisas, gorras, perfumes, maquillaje y toda la discografía de la intérprete.