Repudiados donde nacieron

Repudiados donde nacieron
Manifestantes dominicanos de ascendencia haitiana, del movimiento Reconoci.do, protestan frente al Congreso Nacional, el 12 de junio, en Santo Domingo.
Foto: EFE

NUEVA YORK — El 23 de septiembre el Tribunal Constitucional dominicano dictó una sentencia que no reconoce la nacionalidad a los hijos de padres extranjeros que se encuentren “en tránsito” en el país, de acuerdo con la definición de ciudadanía establecida en la Constitución de 2010. En la práctica, esto implica la pérdida de ciudadanía para miles de dominicanos de ascendencia haitiana.

“Es un principio básico de la ley internacional que nadie pueda ser privado de su nacionalidad y convertirse en una apátrida”, declaró Shelly Pitterman, representante regional del Alto Comisionado para los Refugiados de las Naciones Unidas (ACNUR).

En 2007, la Junta Central Electoral (JCE), que administra el Registro Civil, comenzó a negar duplicados de actas de nacimiento a personas con apellidos de origen haitiano y piel negra.

Dos años antes, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) había sancionado al estado dominicano por negarse a inscribir a las niñas Dilcia Yean y Violeta Bosico, urgiéndolo a considerar que el concepto de personas en tránsito es discriminatorio. Ni la gestión de Leonel Fernández ni la de su sucesor Danilo Medina hicieron nada al respecto.

El fallo reciente del Tribunal Constitucional se emitió como respuesta a una solicitud realizada por Juliana Deguis Pierre —una mujer de 29 años que había nacido y vivido toda su vida en la República Dominicana— para que la Junta Central Electoral (JCE), responsable del registro civil, le expidiera la cédula de identidad.

En 2007, cuando cumplió la mayoría de edad y la solicitó, las autoridades del registro se negaron y retuvieron sus documentos alegando que sus apellidos eran “sospechosos” por ser apellidos haitianos.

Con la colaboración de Panky Corcino, corresponsal en República Dominicana.