Cuida tu crédito en la Navidad

Mantenerse alerta en cuanto al uso de nuestro dinero en efectivo y plástico nos ahorrará dolores de cabeza a futuro.
Cuida tu crédito en la Navidad
En esta época trata de mantener un sano manejo de tu tarjeta de crédito.
Foto: Archivo

Como dicen algunos, para las tarjetas de crédito siempre es Navidad. ¿Por qué? Pues porque en cualquier época del año estamos regalándoles cobros extras, pagos por alza de intereses y penalidades por no haber leído bien la letra pequeña de los contratos…

Aun así, cuando llegan los meses finales del año, esas compañías nos inundan aun más con ofertas supuestamente atractivas de tarjetas de crédito con bajas tasas de interés, o hasta cero interés. Pero si no andamos con cuidado, en enero estaremos pagando las consecuencias de habernos dejado llevar por ofertas tentadoras de tarjetas nuevas, adelantos de efectivo e intereses muy bajos… Y tal parecería que el único regalo que nos traen los Reyes Magos es el de más deudas.

En esta época en que tenemos tanto que comprar, es fácil aceptar las tarjetas con cero interés… y no hay nada de malo en eso, siempre y cuando gastemos sólo lo que sepamos que podremos pagar después. Sin duda que ésta es una regla muy difícil de seguir en Navidad, pero te salvará de meterte en una situación de deudas que después se irá complicando cada vez más.

Por otro lado, paga a tiempo lo que debes y así te ahorrarás penalidades y quizás un aumento de tu tasa de interés. Y muy importante: no pidas dinero en efectivo, o sea un cash advance, pues la tasa de interés de estos adelantos es muchísimo más alta de la tasa normal, y además, tendrás que pagar un cargo del 2 al 4 % por la cantidad prestada.

En esta época te encontrarás tarjetas de crédito que te ofrecen transferir a ellas tu saldo de otra tarjeta. Pero antes averigua si te van a cobrar algo por esa transacción y cuánto durará esa tasa bajísima que te ofrecen al inicio, que por lo general dura sólo unos seis meses. Y si en ese período envías tarde un pago, te la aumentarán notablemente.

Otras que te llenarán los oídos de promesas son las tarjetas de tiendas. Aléjate de ellas, pues si tienes una tarjeta de crédito bien administrada no las necesitarás — solo te harán gastar más y arriesgarte a tener nuevas deudas y penalidades a finales de año.