Sin remordimientos muere Kalashnikov, padre del AK-47

"La culpa es de los políticos, por no llegar a un acuerdo y recurrir a la violencia", decía
Sin remordimientos muere Kalashnikov, padre del AK-47
Mijaíl Kalashnikov diseñó armas de fuego aunque su deseo era "construir maquinaria agrícola".
Foto: AP/ Archivo / Vladimir Vyatkin

MOSCU — Mijaíl Kalashnikov, cuyo trabajo como diseñador de armamento para la Unión Soviética quedó inmortalizado en el nombre del arma de fuego más popular del mundo, murió hoy lunes a los 94 años.

El AK-47 —siglas de “Avtomat Kalashnikov” y el año que comenzó a producirse— es el favorito de guerrillas, terroristas y los soldados de muchos ejércitos. Hay aproximadamente 100 millones de ejemplares dispersos por el planeta.

Kalashnikov falleció en un hospital de Izhevsk, la capital de la república de Udmurtia en la que vivía, dijo Viktor Chulkov, portavoz del presidente de dicha república. El vocero no informó cuál fue la causa del deceso de Kalashnikov, que llevaba un mes hospitalizado debido a problemas de salud que no se especificaron.

Alguna vez aspiró a diseñar equipo agrícola. Pero a pesar de que el AK-47 sembró muerte en lugar de cultivos, con frecuencia el diseñador decía no sentirse compungido por su contribución al derramamiento de sangre.

Duermo bien. La culpa es de los políticos, por no llegar a un acuerdo y recurrir a la violencia”, afirmó en 2007.

Aunque no es un fusil especialmente preciso, su resistencia y facilidad de uso son ejemplares: puede emplearse en la arena o la lluvia, mientras que armas más sofisticadas -como el M16 estadounidense- se atascan en esas condiciones.

“Durante la guerra de Vietnam los soldados estadounidenses se deshacían de sus fusiles M16 para agarrar los AK-47 y las balas de soldados vietnamitas muertos“, afirmó Kalashnikov en julio de 2007 en una ceremonia para conmemorar el 60to aniversario del fusil.

Su facilidad de uso en la selva o el desierto lo hicieron ideal para los insurgentes del Tercer Mundo apoyados por la Unión Soviética, y Moscú no sólo lo distribuyó ampliamente sino que otorgó licencias para su fabricación a unos 30 países.

El prestigio de esta arma entre movimientos de liberación nacional y revolucionarios está consagrado en la bandera de Mozambique.

Kalashnikov nació en una familia campesina de Siberia y su primer trabajo fue como oficinista del ferrocarril. Tras unirse al ejército rojo en 1938 mostró habilidad como mecánico al inventar varias modificaciones para los tanques soviéticos.

El momento que definió su vida ocurrió en 1941, cuando su tanque fue alcanzado por un proyectil nazi en la batalla de Bryansk. Mientras se recuperaba de las heridas en un hospital meditó sobre los fusiles automáticos usados por los nazis, de mejor desempeño que los soviéticos, y sus ideas rindieron fruto cinco años más tarde.

Culpen a los nazis de Alemania de que me haya convertido en diseñador de armas“, dijo Kalashnikov. “Siempre quise construir maquinaria agrícola”.

En 2007 el presidente ruso Vladimir Putin lo elogió al decir que el fusil Kalashnikov “es un símbolo del genio creativo de nuestro pueblo”.

Durante su carrera, Kalashnikov recibió numerosos reconocimientos, incluido el de Héroe del Trabajo Socialista, la Orden de Lenin y el Premio Stalin. Debido a que su invento no fue patentado no se hizo rico con las regalías.

“En aquel momento en nuestro país no se acostumbraba patentar los inventos. Trabajábamos por una sociedad socialista, por el bien del pueblo, algo que nunca lamentaré”, dijo en alguna ocasión.

Hasta fines de la década de 1980 Kalashnikov siguió trabajando como jefe de diseño de la compañía Izmash que fabricó el primer AK-47. También viajó por el mundo para ayudar a Rusia a negociar nuevos acuerdos sobre armas, y escribió libros sobre su vida, las armas y la educación de la juventud.

“Tras el colapso de la gran y poderosa Unión Soviética se ha dicho mucha basura sobre nosotros, especialmente sobre las generaciones más jóvenes”, dijo. “Escribí seis libros para ayudarles a encontrar su camino en la vida”.

En una ocasión señaló que estaba orgulloso del busto de bronce con su figura levantado en su pueblo natal, Kurya, en la región siberiana de Altai. Dijo que los recién casados llevan flores al monumento.

“Susurran, ‘tío Misha, deséanos felicidad y niños sanos“, dijo. “¿Qué otro diseñador de armas puede jactarse de eso?”