No hay hurras para Hollywood

Considerando su trabajo, no es de sorprender que las memorias de Rick Nájera sobre ser latino y romper barreras en Hollywood se lean como una buena película.

Los pasajes son más bien escenas. Una de ellas en particular debería ser de lectura obligada para todo aquel que se haya preguntado alguna vez cómo es que, en lo que concierne a Hollywood, los latinos parecen esconderse a plena vista. La mayor minoría de Estados Unidos da cuenta del 48% de la población del Condado de Los Ángeles, sede del negocio de la cinematografía. Así pues, ¿cómo es posible que a una industria llena de gente curiosa, creativa y perceptiva se le escape una noticia que está presente en derredor?

Nájera da una respuesta en su cómico y perspicaz libro: “Almost White: Forced Confessions of a Latino in Hollywood.” Nacido y criado en San Diego, Nájera ha sido escritor, productor, director y actor. Describe la ocasión en que estaba trabajando con un escritor blanco en un programa piloto de HBO y —mientras intercambiaban ideas—preguntó a su colaborador: “¿Has trabajado alguna otra vez con un profesional latino?” Sin titubear, y con total seriedad, el otro le contestó: “Oh, sí. Mi mucama, María.”

Para mucho en Hollywood, observa Nájera, los únicos latinos con los que tratan a diario llevan escobas y cuidan niños. Por tanto, cuando se sientan en sus escritorios no es de extrañar que imaginen a los latinos como empleadas domésticas, niñeras o jardineros.

No es nada nuevo, pero uno se imagina que —con una latina en la Corte Suprema, dos gobernadores latinos, y tres latinos en el Senado de los Estados Unidos— la situación habría mejorado en Hollywood. No lo ha hecho.

Según un nuevo estudio de University of Southern California, los latinos aún desempeñan alrededor del 4.2% de los papeles en la pantalla, aunque van al cine más que cualquier otro grupo.

Es cierto que, en una nueva e interesante tendencia, los actores, productores y directores de México están teniendo éxito en la industria cinematográfica de Estados Unidos. Los actores mexicanos Diego Luna y Gael García Bernal, junto con el productor Pablo Cruz, fundaron Canana, una interesante compañía distribuidora y productora nueva. Entre sus proyectos está un film, que pronto se dará a conocer, sobre la vida del difunto César Chávez, cofundador y presidente de Campesinos Unidos.

También es cierto que, en la actualidad, hay más probabilidades de ver latinos en papeles de prestigio de las que había hace 20 o 30 años. Ya no es extraño ver un programa de televisión en el que un latino es un agente del FBI, un cirujano o un juez.

Aún así, hasta cuando trata de hacer lo correcto, a Hollywood se le puede pasar la mano. Hay también un conjunto de personajes exagerados, con los que la gente ordinaria no se identifica. Esai Morales se unió recientemente al elenco del piloto de HBO “The Brink” como un personaje habitual de la serie. Morales hace el papel de Julián Navarro, un hispano presidente de los Estados Unidos. Hace años, en “The West Wing” de NBC, Jimmy Smitts hacía el papel de Matt Santos, un ambicioso político, que también fue electo presidente.

Así pues, según Hollywood, los latinos generalmente o están sentados en la Oficina Oval o están limpiando casas.

¿Cómo cambiará eso? Respuesta: poco a poco, con cada historia. Por eso es tan importante que individuos como Nájera sigan contándolas.

The Washington Post Writers Group