Madre de hispana conectada en Texas vive una pesadilla

Familia de Marlise Muñoz no logra que sea desconectada de una máquina que la mantiene con vida, debido a que está embarazada
Madre de hispana conectada en Texas vive una pesadilla
Marlise y Erick Muñoz ya tienen un hijo de 14 meses llamado Mateo.
Foto: Archivo

Lynne Machado está viviendo una pesadilla por el caso de su hija quien tiene muerte cerebral, pero que no pude ser desconectada del respirador que la mantiene con vida por estar embarazada. Así describió la madre la situación que está viviendo la familia, que busca que Marlise Muñoz sea retirada de la máquina y cumplir así su deseo de que nunca le permitieran estar en una situación similar.

“Ninguna familia debería pasar por esto”, dijo Machado a una cadena local de noticias, al referirse al litigio que mantienen con el hospital donde está internada su hija, quien en noviembre sufrió una embolia pulmonar que le provocó daños cerebrales. La disputa surge porque las leyes de Texas prohíben desconectar a una embarazada, pero la familia insiste en que el bebé también puede haber sufrido daños irreversibles.

Muñoz, de 33 años, tiene 14 semanas de embarazo, y para saber si el feto puede llegar a buen término y nacer sano, los médicos deben esperar otras seis semanas para hacer exámenes específicos al bebé.

Pero la familia no quiere esperar ese tiempo. El esposo de Marlise, Erick Muñoz, insiste en que su mujer, quien al igual que él trabajaba como paramédico, siempre le decía que nunca la dejaran estar conectada a una máquina si llera a sufrír algún accidente grave. La familia podría acudir a las cortes para obligar al Hospital John Peter Smith, en Fort Worth, a desconectarla.

Este caso recuerda al de Terri Schiavo, quien colapsó en su casa en 1990 y quedó en estado vegetal, pero vivió conectada a una máquina hasta el 2005, luego de una larga batalla legal que llegó hasta la Corte Suprema de Justicia de EEUU. El esposo de Shiavo aseguraba que ella no quería vivir en esas condiciones, mientras que los padres de la mujer pelaban porque le dejaran el tubo que la alimentaba.