Una mujer en Florida pagó $2 millones en brujería

Quería que una vidente le limpiara la "negatividad" y la "mala energía" de su vida
Una mujer en Florida pagó $2 millones en brujería
La vidente, conocida como Tiffany Ava Mitchell, le hizo “trabajos” a la víctima para terminar con su infelicidad.
Foto: Archivo

Miami – Una mujer dio más de $2 millones a una vidente del sur West Palm Beach, en Florida, para que limpiara la “negatividad” y la “mala energía” de su vida, informó un diario local.

Stacy Caputo explicó que durante cinco años creyó que la psíquica, conocida como Tiffany Ava Mitchell, entregaba el dinero que ella pagaba a instituciones benéficas, con el objetivo de contrarrestar la infelicidad que sentía.

Caputo, que reside en Connecticut, comenzó a sospechar de Mitchell después de verla en televisión por un sonado caso en el que se vio implicada la actriz Lindsay Lohan.

Fue entonces que comenzó a pedir a la psíquica recibos de las donaciones que había realizado y que tras no recibirlos decidió denunciar los hechos ante la Policía, que consideró que no hay suficientes pruebas para iniciar una investigación.

Caputo indicó que conoció a Mitchell después de que en el 2006 una mujer se le acercó y le dijo que tenía una premonición sobre ella y le recomendó que hiciese una lectura psíquica.

En aquella época explicó que, a pesar de su próspera carrera como agente inmobiliario, era infeliz debido a problemas sentimentales, por lo que se animó a seguir los consejos de la vidente.

Mitchell le recomendó que vendiera todas sus propiedades y donara su dinero a obras de caridad y así lo hizo sin pedir justificantes de los pagos ni interesarse por las organizaciones que supuestamente recibían esos fondos.

Este caso se produce después de que en noviembre pasado se conociera que una mujer residente en Boca Ratón, en la costa sureste de Florida, pagó $109,000 a una vidente que le dijo que sufría una maldición y que ella podía despojarle del mal de ojo.

La falsa vidente, Stephanie Thompson, dijo a la mujer estafada que, de no entregarle el dinero, podría contraer el mismo tipo de cáncer que había padecido la madre de la víctima.