Los 3 actos de una ejecución por inyección letal

El confinado mexicano Edgar Tamayo recibirá este castigo en Texas

Nueva York – Ante la polémica pena de muerte a la cual Texas condenó al mexicano Edgar Tamayo, muchos se hacen la misma pregunta: ¿Cómo funciona la inyección letal? En Estados Unidos, a diferencia de otros países del mundo en los cuales se ejecuta a los condenados utilizando una cámara de gas, una silla eléctrica, la horca o el fusilamiento, el método más empleado es la llamada inyección letal.

Utilizando un procedimiento similar al que se emplea en hospitales, cuando se acuesta al paciente en una camilla para administrarle anestesia general antes de una cirugía, durante la ejecución con inyección letal, se introduce una aguja en uno o ambos brazos del sentenciado, y se inyecta vía intravenosa, de manera continua, una dosis muy alta y letal de un barbitúrico de acción rápida en combinación con un producto químico paralizante y otras potentes drogas.

En Texas, uno de los 19 estados de Estados Unidos en los que la ejecución se realiza por inyección letal, se usan tres sustancias conjuntamente: tiopental sódico, bromuro de pancuronio y cloruro de potasio.

Al prisionero condenado se le amarra a una camilla y, se le inserta un catéter intravenoso en cada uno de sus brazos, para inyectar las drogas directamente al torrente sanguíneo. A continuación, comienza la aplicación de las tres inyecciones:

  • La primera, tiene por objeto dejar inconsciente a la persona para que no sufra de ningún dolor. Se utiliza Tiopentato de Sodio, un anestésico de acción rápida que funciona en sólo segundos.
  • En el segundo paso, se detiene la respiración del prisionero mediante la aplicación de un relajante muscular que detiene los movimientos respiratorios. Se usa Bromuro de pancuronio.
  • Finalmente y para detener el corazón de la persona, se aplica Cloruro de Potasio. Las dos últimas drogas podrían causar la muerte por si solas, pero combinadas aceleran y aseguran el proceso.

El ejecutado tiene conectado en todo momento un monitor cardíaco, que da la señal que indica que el corazón dejó de latir.

Unos minutos después, se comprueba la muerte del condenado y un oficial elabora el certificado de defunción.

Actualmente se debate en Estados Unidos, en los estados donde está establecido este sistema de inyección de las tres sustancias como sistema de ejecución, si realmente produce una muerte indolora o existe sufrimiento por parte del condenado.

Este debate llegó a su punto más álgido luego de que el 15 de septiembre de 2009 el reo estadounidense Romell Broom sobrevivió a su ejecución mediante inyección letal en la Prisión Sur (Southern Correctional Facility) de Lucasville (Ohio). El gobernador del estado, Ted Strickland, decidió suspender la ejecución y posponerla una semana después de que el condenado hubiera recibido 18 pinchazos en diversas partes del cuerpo.

Para evitar errores como este, actualmente en las ejecuciones por inyección letal se utiliza el triple de la dosis necesaria para matar a una persona. Además, ningún médico participa del proceso, ya que se considera anti ético dentro del juramento hipocrático que realizan los galenos.