Avanza recorte de estampillas

Advierten que decisión crearía más hambre para niños y ancianos
Avanza recorte de estampillas
Alrededor de 47.5 millones de personas reciben cupones de comida en todo el país.
Foto: La Opinión - Archivo

WASHINGTON, D.C.— A solo unas horas de que el presidente Barack Obama hablara ante la nación de la urgencia de reducir la desigualdad social y la necesidad de un incremento al salario mínimo para combatir la pobreza, el Congreso aprobó ayer un recorte de 8,500 millones de dólares al programa de estampillas de comida para los más pobres del país.

Lograda tras dos años de discordia en Washington, la nueva ley agrícola que gasta 100,000 millones al año para los próximos cinco años fue aprobada, en la que se incluyó el recorte de unos 800 millones al año del programa de cupones de comida, conocido formalmente por sus siglas en inglés SNAP, fue votada ayer miércoles en la Cámara de Representantes, y la próxima semana se espera que el Senado haga lo mismo.

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, aseguró que el presidente Barack Obama la promulgará tan pronto la reciba.

En EEUU, los cupones de comida han sido una tabla de salvación para quienes intentan subsistir en medio de una débil recuperación económica, la inflación y el estancamiento salarial. El presupuesto de este programa normalmente ha sido de 80,000 millones de dólares al año.

Uno de cada siete estadounidenses de bajos ingresos depende del programa federal, que ya sufrió recortes por $5,000 millones en noviembre pasado.

El 17% del total de personas que reciben cupones de comida es de origen latino, según el Consejo Nacional de La Raza.

Las autoridades no han precisado a cuántos afectará el nuevo recorte o por cuánto se reducirá su ayuda mensual, pero lo más probable es que golpee más a las minorías, según activistas.

Pero la medida representa el menor de los males y un logro significativo en un Congreso donde pocas iniciativas obtienen apoyo bipartidista.

“Por supuesto que no es perfecta” pero al menos “se logró un buen acuerdo”, explicó el legislador demócrata por Minnesota, Tim Walz.

Una de las concesiones fue que los recortes al programa serán de alrededor del 1% y no del 5% como exigían los republicanos.

“Esto significa menos comida en la mesa para los niños, los ancianos y los discapacitados. Desafortunadamente, esto es algo común en la Cámara de Representantes, donde las políticas erradas de los republicanos golpean a los pobres y a la clase media”, se quejó Eliot Engel, representante demócrata por Nueva York, quien voto en contra porque afectará “desproporcionadamente a los necesitados en Nueva York”.

Desde la “Gran Recesión” de 2007, el número de personas con cupones de comida se disparó a 47.5 millones, según el Departamento de Agricultura que administra el programa.

Los legisladores prácticamente daban por muerta la legislación, en parte por desacuerdos en torno a asuntos como el precio de la leche, los subsidios para agricultores y la reconfiguración del programa de cupones de comida.