El comienzo de un diálogo importante

Ayer el Alcalde Bill DeBlasio anunció el cese de una batalla jurídica sobre las maniobras inconstitucionales de la policía de Nueva York denominadas ‘parar y revisar’. Al anunciar que la ciudad no seguirá la apelación del litigio que determinó sin caber dudas que las sospechas generalizadas de una raza o etnia sobre criminalidad no justifican la detención de individuos inocentes, la nueva administración rompió claramente de los errores de la anterior.

Ahora empieza el proceso necesario para restaurar la confianza que debemos de tener en la policía neoyorquina.

En enero y agosto del año pasado la Jueza Schiendlin determinó que la ciudad ignoró los errores causados por la policía en las tácticas de ‘para y revisar’. La jueza concluyó que la gerencia de la policía exigía cumplimiento de cuotas de detenciones y que justificaban las tácticas en su totalidad porque, según ellos, son afroamericanos y latinos los que cometen más crimenes en la ciudad.

La respuesta de la corte fue sencilla: el problema es que ‘parar y revisar’ no resulta en la detención de criminales sino en personas inocentes detenidas, cuando más de 88% de los 4.4 millones de personas detenidas no fueron acusados de ningún crimen o violación. El hecho que más del 83% de todas las detenciones es de personas de color es un hecho enorme que reflejó el candidato DeBlasio al hablar elocuentemente del “cuento de dos ciudades” de Nueva York.

Ser latino en este país es conocer a plenitud la estrategia policiaca del perfil racial. Se conoce en la frontera, en los alrededores de campos agrícolas y en la urbe americana.

Por eso, es que la cese de esta en la batalla en corte de los casos Floyd v. City of New York y Ligon v. City of New York es tan importante en el desarrollo de una política de seguridad pública razonable y constitucional. Al retirar la apelación de los fallos de 2013, los procedimientos ahora estarán bajo la supervisión de la Jueza Analisa Torres en la corte federal. Los fallos históricos que establecieron la culpabilidad de la ciudad en el programa de ‘parar y revisar’ seguirán vigentes.

Las reformas policiacas ordenadas por la corte en cuanto al nombramiento de una persona independiente de la policía para supervisar las reformas, el nuevo adiestramiento de cada miembro del departamento, y el cese de arrestos de inquilinos por supuestamente entrar edificios privados sin autorización se implementarán en poco tiempo.

Por fin tendremos la oportunidad de desarrollar un diálogo directo con la policía que incluye sus miembros y gerentes igual como los residentes de nuestros vecindarios, organizaciones comunales, líderes religiosos, dueños de negocios, activistas y abogados en cuanto a la seguridad pública. Por fin podemos llegar a unas reformas razonables sin ataques de ser débil contra el crimen.

En cumplir con su promesa electoral el alcalde De Blasio marcó un capítulo nuevo en la ciudad. Un capítulo donde todos parten de la premisa que detenciones excesivas e inconstitucionales no tiene lugar en una política razonable de seguridad pública.

Es ahí donde las voces latinas para la reforma se escucharán.