Muere Gladys Meilinger,voz contra atrocidades de Operación Cóndor

La superviviente de dictaduras militares como la de Alfredo Stroessner, en Paraguay, murió anoche en Asunción a los 85 años
Muere Gladys Meilinger,voz contra atrocidades de Operación Cóndor
Una de las celdas en el Museo de las Memorias, en Asunción, Paraguay, que constata la represión durante el régimen de Alfredo Stroessner en ese país.
Foto: Archivo

Asunción – La paraguaya Gladys Meilinger, superviviente de la represión ejercida por las dictaduras del Cono Sur en la denominada “Operación Cóndor”, sobre la que escribió varios libros clave para entenderla, murió anoche en Asunción a los 85 años, informó hoy a Efe su editora, Vidalia Sánchez.

Médica de profesión, Meilinger falleció en vísperas del 25 aniversario de la caída del régimen de Alfredo Stroessner (1954-1989), que se cumple el próximo lunes.

Su última aparición pública fue el pasado diciembre en el centro cultural Juan de Salazar, en la capital paraguaya, donde presentó “El Paraguay en el Operativo Cóndor”, el último de sus tres libros sobre el tema.

“Creo que es el compendio más completo sobre el Operativo Cóndor. Son unas 500 páginas que llevaron mucho tiempo editarlas por su estado de salud. Ella quería supervisarlo todo para dejar ese testimonio a los jóvenes”, dijo Sánchez.

Meilinger, de padre alemán, comenzó a mostrar su desacuerdo con Stroessner desde el principio de la dictadura, a través de su militancia en el Movimiento Popular Colorado, una facción progresista dentro del Partido Colorado, que fue uno de los soportes de la dictadura.

En esa agrupación, cuyos líderes sufrieron la represión, coincidió con Agustín Goiburu, también médico y presumiblemente desaparecido en 1977, dentro del marco de la “Operación Cóndor”.

Ambos servían en el Policlínico Policial Rigoberto Caballero, donde se negaron a firmar las defunciones por torturas de presos que la Policía quería presentar como muertes naturales, lo que les puso en el punto de mira de la dictadura, recordó a Efe el periodista paraguayo Antonio Pecci.

Las amenazas obligaron a Meilinger a abandonar Paraguay en 1976 y afincarse en la provincia argentina de Misiones, donde se casó con Rodolfo Sanneman, fallecido en 2013.

En Misiones, entonces un importante centro del exilio paraguayo, fue secuestrada por efectivos del operativo, que coordinaron su regreso a Paraguay, donde era reclamada por el régimen de Stroessner.

Ya en Asunción, fue conducida al penal de Emboscada, el más famoso de los campos de concentración de la dictadura, donde sería torturada al igual que la mayoría de los 400 presos que estaban internados en ese momento.

“Allí tuvo una actuación muy destacada, porque habilitó un pequeño consultorio médico y atendió a muchos prisioneros”, explicó Pecci.

Meilinger se convirtió entonces en un caso inédito dentro de los procedimientos terroristas del Cóndor, al ser llevada de nuevo a Argentina por orden de la dictadura militar de ese país, en un macabro viaje de ida y vuelta.

En Argentina, sería internada en la Escuela de Mecánica de la Armada, el mayor centro clandestino de detención, tortura y muerte de aquellos años, con intenciones de hacerla “desaparecer”, según Pecci.

“Le salvó que puso avisar sobre su situación a la embajada de Alemania, que le dio asilo político”, dijo Pecci.

Tras un largo exilio en Alemania, Venezuela y Brasil, Meilinger, su marido y dos hijos se trasladaron a Paraguay al poco de fallecer Stroessner.

A partir de entonces, inició una investigación que culmina con “Paraguay en el Operativo Cóndor”, publicado en 1989, tres años antes de que se descubrieran los llamados “Archivos del Terror”, documentos oficiales que revelan los abusos del régimen de Stroessner.

Le siguieron “Paraguay y la Operación Cóndor en los Archivos del Terror”, y luego “Paraguay en el Operativo Cóndor”, el mismo título del primer libro, pero en realidad un compendio actualizado de todos sus escritos anteriores.

“En realidad ella fue trabajando una misma obra aportando nuevos volúmenes, datos y documentos policiales originales. Es un libro verdaderamente monumental”, señaló Pecci.