Boehner debe pasar de “principios” a legislar la reforma

Activistas se expresan esperanzados en que este 2014 se apruebe el proyecto

Washington.- El presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, publicó este jueves los “principios” que abren la puerta a la posible legalización de buena parte de la población indocumentada en EEUU. Aunque sin una vía especial para la ciudadanía y, según los expertos, la prueba de fuego será traducirlos a un proyecto de ley y programar un voto este año.

Avido de limpiar la imagen del Partido Republicano ante los inmigrantes pero también jaloneado por la facción más extremista del movimiento conservador “Tea Party”, Boehner divulgó finalmente el documento que guiará la formulación de un proyecto de ley.

La Casa Blanca, que afronta sus propias presiones para frenar las deportaciones mientras se resuelve el asunto en el Legislativo, dijo que revisará de cerca el documento.

“Los principios del presidente (Barack Obama) sobre la reforma migratoria están bien establecidos. Damos la bienvenida a que avance el proceso en la Cámara de Representantes, y esperamos trabajar con todos los partidos para que la reforma migratoria sea una realidad”, dijo un funcionario de alto rango de la Casa Blanca en una declaración escrita.

El documento exige (míralo aquí), para comenzar, el reforzamiento de la seguridad de las fronteras, y formas de verificar la eficacia de esa vigilancia, y apoya la legalización de ciertos indocumentados sin una vía especial para la ciudadanía, salvo en el caso de los “Dreamers” que, según los republicanos, no deben ser castigados por “los errores de sus padres”.

Además, pide un sistema de verificación electrónico del estatus legal de los empleados; un sistema de registro de las entradas y salidas de todo extranjero no-inmigrante, y una reforma de las visas en base a las necesidades de la economía y el mercado laboral. Los criminales y los que no reúnen los requisitos quedarían eliminados de la legalización.

Apenas un borrador con pocos detalles sobre quiénes, cuántos y cómo sería el proceso de legalización, el documento ofrece las líneas maestras de la iniciativa a debatirse en algún momento en la Cámara Baja.

Entre las reacciones de todo el espectro político primó el optimismo cauteloso de grupos pro-reforma y, en el otro extremo, un rechazo contundente a todo lo que huela a una “amnistía”.

El asunto, en pleno año electoral, vuelve a enfrentar a legisladores pro-reforma, como los demócratas Luis Gutiérrez y los senadores “Bob” Menéndez, de Nueva Jersey, y Charles Schumer, de Nueva York, con conservadores, como el senador republicano de Alabama, Jeff Sessions, que se oponen a la reforma.

En todo caso, Boehner y sus correligionarios han dado un giro diametral a su anterior rechazo a la reforma y exigir la expulsión de los indocumentados.

Para Schumer, el camino a la reforma será ”largo y difícil”, pero “la puerta está abierta”.

Grupos de corte progresista, como America´s Voice, Mi Familia Vota, el Consejo Nacional de La Raza y el Centro para el Progreso Estadounidense (CAP), lo ven con buenos ojos al insistir en que cada día sin reforma la economía pierde $37 millones.

La conservadora Federación para una Reforma Migratoria Estadounidense (FAIR) lo interpreta como una “amnistía” inmerecida. Falta ver, si como temen algunos, el eventual proyecto de ley tendrá “trampas” o “píldoras venenosas” que torpedeen el proceso reformista.

“El documento no tiene detalles pero es importar recordar que Boehner tiene por delante una lucha fuerte para cultivar a los moderados y convencer a su partido de que esto les conviene”, dijo Marshall Fitz, activista del CAP.

“También recordemos que las principales iniciativas migratorias desde 1986, de hecho, se han aprobado en años electorales. En 2014, habrá al menos tres ventanas de oportunidad, después de las primarias y antes de las elecciones de noviembre”, puntualizó.