Creyentes piden seguridad y empleo

Creyentes  piden seguridad y empleo
Una familia de creyentes camina frente a la Basílica de la Virgen de Suyapa.
Foto: efe

Tegucigalpa — La diminuta imagen de la Virgen de Suyapa, patrona de Honduras, sigue siendo uno de los principales símbolos de fe de muchos hondureños, que en estos días están llegando por miles a su santuario para pedirle que les de seguridad, empleo y un buen gobierno.

“Yo he venido a pedirle a la Virgen que cuide de mi, que tenga trabajo, que proteja a mi familia y que ilumine a las nuevas autoridades para que tengamos un buen gobierno”, dijo Margarita Corea, una mujer de 48 años que además indicó que procedía de Danlí, El Paraíso, oriente, “para venerar a la virgen de mi fe”.

Agregó que llegó el sábado de Danlí, unos 100 kilómetros al oriente de Tegucigalpa, y que el mismo día regresaba “después de colocarle ante el altar la promesa” que le había traído.

El día de la Virgen de Suyapa, representada en una estatuilla de madera de cedro, de seis centímetros de alto, se conmemora el 3 de febrero, pero las peregrinaciones hacia su santuario en la capital hondureña inician una semana antes, todos los años, luego de su hallazgo en 1747 por dos campesinos, según apuntes históricos.

“La Virgen es mi guía espiritual, vengo de Lepaterique (un pueblo indígena de origen lenca) a visitarla desde hace cuatro años porque me ha hecho milagros”, indicó otro creyente, José Aníbal Funes, acompañado de su mujer y sus dos pequeñas hijas.