Nadie reclama restos de madre e hija asesinadas en Queens

Los cuerpos de las colombianas Estrella y Lina Castañeda, muertas a martillazos, siguen en la morgue municipal
Nadie reclama restos de madre e hija asesinadas en Queens
El vecindario donde ocurrió el doble asesinato continuaba ayer estremecido por la noticia de que los cadáveres de las colombianas no son retirados de la morgue.
Foto: HUMBERTO ARELLANO / EDLP

Nueva York — Cinco días después, los cadáveres de las mujeres que fueron asesinadas a martillazos en Queens, no habían sido aún reclamados por la familia, según la oficina del médico forense.

Estrella Castañeda (56) y la hija Lina Castañeda (25), originarias de Colombia, fueron encontradas muertas en sus respectivos dormitorios, después que el presunto asesino, Carlos Amarrillo, llamara al 911 y confesara su crimen poco después del violento incidente ocurrido alrededor de las 12:10 a.m. en la vivienda ubicada en el 24-10 de la calle 87 al Este de Elmhurst.

No han sido identificadas positivamente”, dijo ayer una vocera de la oficina del médico forense. Lo que sí confirmó es que los dos mujeres encontradas en dicha casa murieron de fuertes golpes en la cabeza y que sus muertes han sido clasificadas como homicidio.

Según los documentos de la corte, Amarrillo (44) confesó haberlas matado porque ellas le estaban haciendo brujería. Amarillo, originario de Argentina y trabajador de construcción, enfrenta dos cargos de asesinato en primer grado y dos cargos por posesión criminal de un arma.

De ser encontrado culpable de los cargos, el acusado puede enfrentar una sentencia de cadena perpetua.

Amarillo tendrá que regresar al juzgado el 11 de febrero, según su abogado Anthony Batisti, quien prefirió no dar detalles acerca de su cliente.

En el vecindario, los vecinos indicaron que están en la incertidumbre también porque los familiares no se han acercado a decirles algo acerca de los arreglos funerarios.

“Muy triste, abatida por lo sucedido porque eran unas muchachas muy tranquilas”, dijo una vecina que se identificó como Angélica. “Más triste porque no sé nada de nada acerca de los funerales. Aunque no soy familiar de ellas, me siento muy triste, porque nadie se acerca a reclamar sus cuerpos”.

Otra vecina, Norma Jiménez, dijo que de hacer algo lo harán en la iglesia católica Nuestra Señora Juana de Arco, a donde estudiaba la hija de Lina.