Decisiones para tomar en el futuro

Puedes, por supuesto, destinar una parte de tu cheque a, digamos, un fondo de inversión cada mes

Aunque te falten mucho, quieres llegar al retiro con una buena cuenta bancaria o inversiones saludables que te permitan una jubilación despreocupada, ¿no es cierto? Para lograrlo, toma desde ahora las decisiones correctas.

Puedes, por supuesto, destinar una parte de tu cheque a, digamos, un fondo de inversión cada mes. Pero los analistas creen que es mejor hacer la inversión a través de planes de ahorro para la jubilación, en parte porque ofrecen importantes ventajas fiscales. Esos planes te permiten, además, elegir cómo invertir tus contribuciones, o sea que puedes ser tan conservador o agresivo como quieras al seleccionar tus opciones de inversión.

El 401(k) te lo puede ofrecer tu empresa. Una de las principales ventajas es que muchos empresarios aportan fondos equivalentes a una parte de tus ahorros. Estos planes tienen otras ventajas. Las deducciones automáticas de tu cheque mensual convierten el ahorrar para la jubilación en algo fácil. Además el plan es “portátil”, es decir, cuando dejes tu actual empresa puedes traspasar tu 401 (K) a una Cuenta de Retiro Individual (IRA) o a un nuevo plan que ofrezca tu nueva compañía.

Un plan 401 (k) puede ser tradicional o un Roth 401 (k). La principal diferencia entre ambos es cuándo pagas impuestos: ahora o después. En un 401 (k) tradicional no pagas impuestos ahora. Tus contribuciones son antes de impuestos, lo que reduce la cantidad que pagas al Estado. El Roth 401(k) funciona al revés: pagas impuestos ahora pero no tienes que pagar nada después de jubilarte.

Una de las equivocaciones que podrían perjudicar tu jubilación retirar dinero de tu plan de ahorro, pues si lo haces antes de los 59 años y medio, casi la mitad se te irá en impuestos y penalidades. Si cambias de empleo, transfiere el dinero a una cuenta IRA, o trasládalo al plan 401 (k) de tu nueva empresa.

También puedes abrir un IRA en un banco o con un agente. Los IRA también vienen en versión tradicional y Roth IRA. Al igual que con los 401(k), la diferencia es el momento del pago de impuestos. Hay diferencias notables entre los IRA y los 401 (K): Tus contribuciones al IRA no son deducibles de forma automática. Lo son sólo si no tienes un 401(k) o si tus ingresos no alcanzan determinado nivel. El Roth IRA es un caso único dentro de los planes de jubilación, ya que permite retirar las contribuciones que has hecho sin ningún tipo de penalización. Lo que sí tiene una multa es el retiro de las ganancias que has acumulado a lo largo de los años. Para ser elegible para abrir una cuenta de este tipo tienes que cumplir una serie de requisitos, como el de tener un empleo y tener menos de cierta edad (IRA tradicional) y nivel de ingresos (Roth IRA).

Al pensar en tu retiro, calcula qué cantidad deberías ahorrar para alcanzar tu meta, y haz buenas inversiones, siempre diversificadamente y con el mínimo de pagos en impuestos o cargos de administración. Además, considera que si te jubilas demasiado temprano te arriesgas a que tus ahorros no te alcancen si vives muchos años. Si tienes, salud, ánimo y energía, sigue trabajando — así aumentarás tus ahorros y obtendrás el máximo de tus beneficios.