Más graduados universitarios en EEUU optan por casarse

De los recién casados en 2012, un 87% formaba parte de este grupo, de acuerdo con un estudio del Centro de Investigaciones Pew

Más graduados universitarios en EEUU optan por casarse
En total, 4.3 millones de estadounidenses dieron el "sí" en 2012, un incremento del 3%.
Foto: Thinkstock

Nueva York — Si tu ropero se ha llenado de los insufribles vestidos de dama de honor y tu agenda veraniega parece inspirada en la película Bridesmaid, no te preocupes, no eres tú la única que opina que “Reymundo y todo el mundo” se está casando.

Despacito y con calma, el matrimonio parece recuperar posiciones en Estados Unidos. Después de tres años de descenso, el número de recién casados aumentó 3% en 2012 hasta los 4.32 millones.

De esos 113,000 casados más en 2012, un 87% eran universitarios, según apunta el estudio del Centro de Investigaciones Pew, a partir de los datos del Censo; es decir, los titulados absorbieron casi todo el crecimiento.

¿Significa eso que la institución se poniendo de moda entre los jóvenes? ¿Que los matrimonios resultan más atractivos porque son mejores que antes? No, exactamente. Más bien indica una evolución y otra concepción moderna del casamiento.

Para el profesor de psicología social, Eli J. Finkel, no son ni mejores ni peores.

“El matrimonio medio hoy es más débil que antaño en términos de satisfacción y tasas de divorcios, pero los mejores son hoy mucho más fuertes, desde el punto de vista de satisfacción y bienestar”, escribía hace unos días en el diario New York Times. Lo cierto es que desde mediados de los 80, la tasa de divorcios se mantiene en torno al 45%.

Para lograr que la relación dure y de manera satisfactoria, la Universidad de Virginia y su “proyecto matrimonio” aconsejan dedicarle tiempo a la pareja y celebrar date-night.

“Esta cita juega un papel importante para fortalecer la calidad y la estabilidad de las relaciones en el matrimonio contemporáneo”, apuntan W. Bradford Wilcox y Jeffrey Dew en el estudio “La oportunidad de la cita nocturna”.

Según los datos recogidos, las parejas que dedican al menos un día para ellos tienen cuatro veces más posibilidades de no separarse y ser felices.

Finkel sostiene, a partir de sus investigaciones, que los americanos han elevado sus expectativas sobre el matrimonio y que éste se ha convertido en una “proposición de todo o nada”, lo que supone un desafío personal, pero también político para quienes quieren reforzar esta institución.

El psicólogo destaca que desde 1965, vivimos en la “era del matrimonio auto-expresivo”, donde se ve menos la institución y más la elección por lograr la realización personal.

En este camino de la autoexpresión, los factores socioeconómicos como la educación juega un papel relevante al en la pareja. Tanto influye que, por ejemplo, la edad del primer matrimonio se ha retrasado considerablemente.

Especialmente, desde los años 50, cuando la mujer se incorporó masivamente al mercado laboral y al sistema educativo. Entonces los hombres se casaban por primera vez a los 22.8 años; en 2013, a los 29. Las mujeres han seguido la misma tendencia. En 1950, la media de edad eran 20.3 años y actualmente es de 26.6.

Además del repunte de sí quiero, entre los jóvenes graduados, los datos de la Oficina del Censo muestran otro dato curioso. Mientras el 80.5% de los hombres de más de 18 años con ingresos de más de $100,000 se habían casado sólo el 65.6% de las mujeres con ese nivel de ingreso lo habían hecho.

-En 2012, el número de recién casados aumentó un 3% con respecto al 2011.
-El número de recién casados se elevó a 4.32 millones.
-De esos recién casados en 2012, un 87% eran graduados universitarios.
-La tasa de divorcios en el país se mantiene en torno al 45%.
-La edad promedio del hombre para casarse es 29; y en la mujer es 26.6.