Bomberos examinarán sótano de edificio en East Harlem

Las autoridades han removido un 70 % de los escombros a tres días de la explosión

Nueva York – Los bomberos de Nueva York esperan culminar para el mediodía de este sábado la remoción de los escombros de dos edificios derrumbados por una aparente fuga de gas y comenzar la investigación de lo ocurrido, mientras la ciudad comenzará a alojar a las familias desplazadas con ayuda de la empresa privada.

El jefe del Departamento de Bomberos de la ciudad (FDNY), Salvatore Cassano, indicó hoy en una rueda de prensa junto al alcalde, Bill De Blasio, y la presidenta del Concejo Municipal, Melisa Mark-Viverito, que ya han removido un 70 % de los escombros, que se han colocado en la acera para ser analizados antes de su destino final.

Explicó que eso les permitirá llegar al sótano y comenzar a realizar la investigación que les llevará a conocer qué causó la explosión, que derrumbó dos edificios en El Barrio de Harlem, que hasta el momento se cree se debió a una fuga de gas, tragedia que causó ocho muertos y un desaparecido.

De Blasio y Mark-Viverito visitaron hoy la sede del Ejército de Salvación de la zona donde se reunieron con afectados que están pernoctando en el lugar y desde donde la ciudad comenzó el jueves a brindar ayuda a los que perdieron su hogar por el derrumbe del edificio de apartamentos y los que fueron evacuados de 91 apartamentos de edificios aledaños a los que se cortó el suministro de gas y electricidad.

Los afectados son mayoritariamente latinos. A algunas familias se les dará un albergue temporero en 34 apartamentos disponibles en edificios privados, tras una gestión de la Junta de Bienes Raíces que unió sus esfuerzos a la ciudad para ayudar a los afectados.

De Blasio indicó además que, desde hoy comenzarán a trasladar familias con niños a esos apartamentos disponibles donde podrán vivir hasta un máximo de tres meses.

Indicó además que hay otros espacios en edificios de apartamentos de viviendas de la ciudad.

“Sabemos que es una obligación ayudar a la gente con hospedaje en lo que pueden volver a sus apartamentos”, lo que para algunos de los desalojados podría tomar algunos días.

El alcalde recordó que los que perdieron su hogar tienen necesidad de vivienda permanente, proceso que tomará más tiempo.

También ha prestado su ayuda fue la Asociación de Viviendas Accesibles del Estado, cuyos miembros son dueños o administran un número significativo de edificios de apartamentos.

El presidente de esta asociación, Don Capoccia, indicó que tras la tragedia ocurrida el miércoles se comunicó con todos los miembros en un esfuerzo por identificar todos los apartamentos disponibles para los desplazados por la explosión.

De Blasio destacó que están coordinando esfuerzos para determinar cuándo podrán volver los edificios de donde fueron evacuados, si la ciudad determina que son seguros.

“En momentos como éste los neoyorquinos se han unido para apoyarse. No queremos a ningún padre preguntando dónde dormirá su hijo mañana”, indicó De Blasio durante la abarrotada conferencia frente a la sede del Ejército de Salvación, donde las agencias de la ciudad estarán brindando ayuda hasta mañana para luego trasladarse a la calle 115, a sólo pasos del lugar de la explosión, para continuar desde allí con la labor.

Hasta el momento, 55 familias han solicitado la ayuda de la ciudad, pero aún hay muchas que no se han registrado con las diversas agencias de asistencia social por lo que tanto el alcalde como la presidenta del Concejo hicieron un llamamiento para que lo hagan.

“Estamos todos listo para ayudar a los que se quedaron sin hogar.Tenemos opciones para todas las familias en crisis con soluciones reales”, aseguró De Blasio.

“Todos, sin importar su estatus legal serán ayudados”, afirmó el alcalde.

Mientras, siete de las ocho víctimas de la explosión ya han sido identificadas, de las que tres son puertorriqueños, tres mexicanos y un griego, todos residentes en los edificios que se derrumbaron.

Todavía falta por identificar el octavo cadáver localizado el jueves y que podría pertenecer a una mujer de nacionalidad japonesa que vivía en uno de los apartamentos.