Colombiana inicia tratamiento experimental contra cáncer

Camila Abuabara, una joven de 24 años que requiere trasplante de médula, empezó en Houston, Texas, un tratamiento médico experimental
Colombiana inicia tratamiento experimental contra cáncer
El caso de la joven tomó fuerza en las redes sociales.
Foto: Imagen tomada de Twitter

Houston.- Camila Abuabara, una joven colombiana que padece cáncer y que despertó gran sensibilidad en su país a través de las redes sociales al denunciar obstáculos burocráticos al no poder recibir un trasplante de médula, empezó en Houston (Texas) un tratamiento médico experimental.

Abuabara, nacida en Bucaramanga (Colombia) hace 24 años, tiene leucemia linfoide aguda y fue aceptada como paciente internacional en el Centro del Cáncer del Hospital MD Anderson de Houston, Texas, luego de una intensa campaña mediática que ella mismo originó en las redes sociales.

“En mi país los médicos decidieron que no había más quimioterapia para mi tratamiento y mi leucemia y por trabas por parte de las prestadoras de salud (EPS) en Colombia no pude recibir un trasplante a tiempo debido a (la falta de) un documento que lo autorizara”, indicó la joven en entrevista con Efe.

Abuabara contó que la función de su tratamiento debe centrarse en las células del cáncer que están dentro del líquido que rodea el cerebro, y se le ha ofrecido radiación para controlar el avance de su enfermedad.

“Aquí en Houston llevaré a cabo un tratamiento y al contrario del diagnóstico final que me hicieron en Colombia, acá los médicos creen que no he recibido tanta quimioterapia debido a que mi tipo de leucemia responde bien a ese procedimiento”, detalló la colombiana.

Agregó que por ello los responsables del MD Anderson decidieron utilizar un medicamento nuevo que están probando en pacientes con su tipo de leucemia y que “en casi en el 90% de los casos el resultado ha sido que ya no tienen muchas células cancerígenas”.

Los especialistas le informaron que existe una posibilidad de que al término de su tratamiento en Houston ella pueda seguir su terapia en su país de origen, donde la opinión pública está atenta al desarrollo de su salud.

“Las redes sociales fueron determinantes para conocer mi caso. En ese entonces no permitían que fuera a clases porque estaba enferma y me parecía injusto porque el derecho a la educación no puede basarse en que uno tenga una enfermedad”, comentó.

En 2010, cuando le diagnostican la enfermedad, Abuarabara cursaba el tercer año de Derecho en la Universidad Externado de Colombia. En los siguientes meses tuvo que luchar con quimioterapias y no fue sino hasta el 2012 cuando regresó a cursar sus estudios superiores.

Abuabara criticó al sistema educativo a través de su cuenta de Twitter (@labuabara) y emitió sus quejas a través de un vídeo que se convirtió en viral. Todo esto hizo en que la universidad cediera en ofrecerle a que prosiga sus estudios en línea mientras se encuentra “en la sala de espera o en los pasillos de una clínica u hospital”.

Sin embargo, en los últimos meses del 2013 recayó y su deseo por aferrarse a la vida, esta vez, puso en entredicho al sistema de las empresas aseguradoras que demoraron en otorgarle la autorización para llevar a cabo un trasplante de médula.

Fue entonces cuando Abuabara hizo más ruido que nunca y usando el hashtag #PorUnSíACamila en Twitter logró dar a conocer más su caso e incluso varios medios de comunicación se interesaron e hicieron eco de sus plegarias y de su derecho a seguir viviendo.

El seguro de salud accedió a autorizarle el procedimiento pero a pesar de todo ese esfuerzo, los exámenes médicos le fueron adversos para lograr el trasplante debido al alto número de células malignas en su cuerpo.

En esos días de incertidumbre, la única opción viable era seguir su procedimiento médico en el extranjero.

“Llegamos a un punto de que fue tanta la presión social y mediática de mi caso y de saber que habían posibilidades de sobrevivir y no era algo lejano, apareció la opción de estar aquí por medio de la fundación de mi EPS (seguro de salud colombiano)”, aclaró Abuabara.

Ahora, sus esperanzas están puestas en el tratamiento experimental que lleva a cabo en Houston por las expectativas que ha originado su caso en particular por tratarse de un programa para pacientes como ella que han recaído y por contar con pocos blastos (células cancerígenas) en su cuerpo.

Cuando salga del procedimiento, Abuabara quiere regresar a Colombia “a luchar por siempre” para mejorar el sistema médico que tiene su país, según ella.

“Si yo no cuento lo que me pasa en las redes sociales, yo no estaría aquí. Muchos pacientes en Colombia mueren en silencio porque no tienen acceso a las redes sociales o simplemente no todos tienen la fuerza de estar gritándole a todo el mundo todos los días que tienen derecho a continuar viviendo”, concluyó.

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