Obama pide a activistas una tregua con las deportaciones

El Presidente pidió una “revisión” de las políticas de deportación de su gobierno para hacerlas “más humanas”
Obama pide a activistas una tregua con las deportaciones
Inmigrantes indocumentados son escoltados por agentes migratorios. La presidencia de Obama rompe récord en deportaciones.
Foto: Getty Images

La creciente presión sobre el Presidente Obama para que alivie el ritmo de las deportaciones ha puesto a la defensiva a la Casa Blanca, que durante la última semana ha sostenido reuniones con grupos aliados para pedir un “cambio de estrategia” y que la presión se vuelque de nuevo hacia los republicanos y no en su dirección.

En pocos días, el Presidente Obama se ha reunido personalmente con el liderazgo del grupo latino del Congreso y con las directivas de grupos pro inmigrantes y sindicatos involucrados en el tema y en ambas reuniones el presidente habló sobre la necesidad de “unidad” en presionar a los republicanos, al tiempo que cuestionó el enfoque sobre su propia capacidad de actuar.

En voz de algunos de los participantes en la reunión de los activistas, la tensión en la sala cuando el Presidente reclamaba a los activistas fue palpable. Algunos presentes indicaron que el presidente pidió “una tregua” en los señalamientos de los activistas sobre su autoridad legal para aliviar las deportaciones, otros indicaron que el presidente buscaba que los activistas cambiaran su mensaje y dejaran de referirse a él como “deportador en jefe”.

El día antes, tras la reunión de Obama con líderes del grupo latino del congreso, se había anunciado que este pidió una “revisión” de las políticas de deportación de su gobierno para hacerlas “más humanas”.

“Lo que se estaba pidiendo era una tregua, en cierta forma prometiendo hacer la revisión y reenfocar en el Congreso con el argumento de que aún hay una oportunidad de reforma y que todos debíamos de estar unidos”, dijo Angélica Salas, directora de CHIRLA, la Coalición de Derechos Humanos de Los Inmigrantes de Los Ángeles. “Mi opinión es que una tregua se da cuando alguien da algo y el otro responde y yo siento que el hasta ahora no ha dado nada. Una revisión no se necesita, todo esto ya está revisado. Hay que actuar”.

Varios de los participantes aseveraron que no variarán su presión sobre el presidente para actuar, a la vez que seguirán impulsando la medida legislativa y señalando la responsabilidad de los republicanos de la Cámara.

Pero la reunión y lo que se dijo en ella generó diferencias entre los grupos, que tras la misma discutieron si tomarían la recomendación del presidente de reenfocarse en lo legislativo.

En particular, Lorella Praeli, de la organización United We Dream (UWD) dijo que su grupo seguirá “fuerte e inquebrantable”.

“Es una mentira que el presidente no tiene fuerza legal. Mi confrontación con él durante la reunión es que él decía entender el dolor en la comunidad pero que existe una ley que hay que hacer cumplir”, dijo Praeli. “Mi respuesta fue que no hay ninguna ley que diga que tiene que deportar a 400,000 personas cada año”.

“Los latinos elegimos a un presidente que supuestamente tenía coraje, fuerza de voluntad y firmeza pero lamentablemente se me hace que al final este presidente no es así”, dijo Praeli.

Por otra parte, el resultado de la reunión del Presidente Obama con el grupo latino del congreso fue que el grupo postpuso el empuje de una resolución que varios de los congresistas habían insistido en empujar, pidiendo al presidente que actuara para disminuir las deportaciones.