Princesas de Disney sufren problemas reales

La fotógrafa Dina Goldstein realiza un interesante ensayo sobre las princesas lidiando con problemas de la vida real.
Princesas de Disney sufren problemas reales
Blancanieves y su príncipe en una imagen que podría ser la de una familia cualquiera.
Foto: dinagoldstein.com

Nueva York — Cuando Dina Goldstein, fotógrafa canadiense, se convirtió en madre, empezó a observar cómo las niñas de 3 años tenían una especie de fijación con las Princesas de Disney y, por supuesto, parecerse a ellas. En esta especie de estudio, comenzó a revisar los cuentos originales de los hermanos Grimm y concluyó que el gigante de la animación había omitido algunos aspectos oscuros para hacer historias más felices.

Según escribe Goldstein en su sitio web, las películas Disney “tienen un comienzo triste, una mujer villana y, casi siempre, el final es feliz. El príncipe, por lo general, salva el día y convierte en una princesa a la joven víctima (…) Comencé a imaginarme a las perfectas princesas Disney expuestas a problemas reales que afectan a las mujeres que me rodean como enfermedades, adicciones y problemas de autoestima”. Así nació el proyecto Fallen Princesses o Princesas Caídas.

Imagínate una familia en el living de la casa. Él está sentado viendo televisión y tomando cerveza. Ella, de pie, sostiene en sus brazos a dos bebés mientras una niña tira su vestido. El otro niño está jugando mientras la mascota come unos restos de comida que están en el suelo. Puede ser la imagen de una familia cualquiera, sin embargo, los protagonistas son Blancanieves y el príncipe Encantador y esta es una de las fotografías que componen el proyecto de Dina Goldstein.

Así, con recursos limitados, la fotógrafa armó su proyecto con la ayuda de voluntarias que pudieran interpretar a sus “princesas reales“. Una de las imágenes más fuertes de la colección es una Rapunzel enferma que aparece en la habitación de un hospital, haciéndose una quimioterapia y totalmente calva.

Al lado, tiene una peluca creada con su propia cabellera. Según contó Dina Goldstein al sitio Cargoh.com, demoró dos años en montar todas las fotografías y la idea principal surgió cuando a su madre le diagnosticaron cáncer de mama.