DEPORTE, UN GRAN ALIADO

Practicar deporte ayuda a niños y a adolescentes a tener un mejor desarrollo físico y mental

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Los beneficios que el deporte, en este caso el futbol, puede traer a los niños y adolescentes podrían ser la diferencia para formar adultos integrales.

La Terapeuta de Salud Mental, María González, afirma que aquellos pequeños que practican deporte pueden desarrollar con más facilidad una buena autoestima, fortalecer su espíritu de liderazgo y su socialización con los demás, debido a la disciplina y la interacción que requiere ser parte de un equipo.

“El deporte ayuda mucho físicamente, obviamente, porque es una edad en la que se están desarrollando. Pero además les permite aprender a comunicarse, desarrollan habilidades para socializar, y algo muy interesante es que también les ayuda a crear una actitud de liderazgo, porque están trabajando sus capacidades y también su carácter. Además aprenden a trabajar en equipo y a respetar a sus compañeros y a su coach”, explicó González.

Para ella la mejor edad para introducir a un pequeño dentro de un grupo deportivo sería entre los 3 y los 4 años de edad, aunque en esa etapa sólo estaría ayudando al niño a interactuar y a desenvolverse con sus compañeros. Es entre los 5 y los 6 años cuando ellos ya entienden de qué trata el juego y se dedican a aprender y a disfrutar practicarlo.

“Una de las cosas más importantes es que les da una base donde aprender a hacer frente a una situación difícil, porque tienen que aprender a perder y a ganar. Cuando ellos pierden entienden que es algo normal, que no es responsabilidad de él, sino de todo el equipo”, comentó González, quien también considera que lo mejor es que los niños se enfrentan a esas derrotas en grupo y contando con el apoyo de sus compañeros y entrenadores, los que les permite sentirse seguros y comprender la derrota, y con esa misma mentalidad enfrentaran diversas situaciones que se presenten en sus vidas.

La adolescencia es una edad que muchas veces está relacionada con la rebeldía y problemas de disciplina, a muchos padres les preocupa que sus hijos se involucren en drogas o pandillas, pero para González cuando un joven muestra una conducta rebelde es porque en alguno de sus entornos está ocurriendo algo que les está afectando, puede ser en la casa o en la escuela.

“Si hablamos con un joven que está involucrado en drogas o pandillas, detrás de eso hay divorcios, hay abuso, hay alcoholismo, bullying o algún problema similar, sin embargo si ellos están involucrados en un deporte van a encontrar ese apoyo que están necesitando en su equipo, en su coach y en el mismo juego en sí”, dijo González,