Papa Francisco se confesó en público rompiendo protocolo
Ante la mirada incrédula de los presentes, el Papa se arrodilló ayer en un confesionario de la Basílica de San Pedro para recibir ese sacramento

El papa acudió a uno de los confesionarios de la Basílica tras oficiar una misa con motivo de la celebración del cuarto domingo de Cuaresma. Crédito: EFE
ROMA.- Nunca antes se había visto a un Papa confesarse en público hasta ayer, cuando Francisco volvió a sorprender con una ruptura de la tradición. Si bien estaba previsto que confesara a varias personas durante la celebración de una jornada dedicada a este sacramento en la Basílica de San Pedro, la sorpresa fue que él se confesó primero, ante las miradas incrédulas de los presentes y de los medios.
En un gesto que dejó boquiabiertos al ceremoniero pontificio que lo acompañaba al confesionario donde él iba a administrar el sacramento, Francisco fue directo a otro confesionario para recibirlo.
Arrodillado, confesó sus pecados durante unos minutos ante uno de los 61 sacerdotes y penitencieros presentes en el templo, seguramente descolocado al tener repentinamente ante sí nada menos que al Sumo Pontífice.
La imagen del Papa arrodillado, confesándose, enseguida dio la vuelta al mundo y provocó clamor. Aunque los pontífices tienen un confesor y suelen confesarse, es la primera vez en la historia que se le ve a un Papa enumerar sus pecados en público.
El presidente norteamericano, Barack Obama, sostuvo ayer que sospecha que el papa Francisco, con quien se reunió anteayer en el Vaticano, está “un poco incómodo” con la “parafernalia” que rodea a su cargo, y volvió a destacar la “sencillez” del Sumo Pontífice.
“Su sencillez y creencia en el poder de lo espiritual sobre lo material se refleja en todo lo que dice y hace. Y mi sensación es que él está un poco incómodo con toda la parafernalia de ser papa”, comentó Obama, durante una entrevista con la cadena CBS, en Roma. “No hay nada más poderoso que una persona que vive de acuerdo con sus principios”, resumió el mandatario.