Ataque antijudío en Kansas reaviva la sombra del racismo

La detención de un supremacista que fue miembro del Ku Klux Klan como autor de los ataques en dos centros judíos,ha reavivado la sombra de la violencia racista en EEUU
Ataque antijudío en Kansas reaviva la sombra del racismo
Frazier Glenn Miller, responsable de los ataques.
Foto: EFE

Washington.- La detención de un supremacista que fue miembro del Ku Klux Klan (KKK) como autor de los ataques cometidos el domingo contra dos centros judíos de Kansas City (Kansas), en los que murieron tres personas, ha reavivado la sombra de la violencia racista en el país.

Frazier Glenn Miller, un hombre de 73 años de Aurora (Misuri) con un largo historial de racismo y antisemitismo, fue arrestado poco después de los ataques armados y las autoridades que llevan la investigación confirmaron el lunes en una rueda de prensa que se trató de un “crimen de odio“.

A Miller, que cuando fue detenido utilizaba el nombre de Frazier Glenn Cross, se le acusa del asesinato de tres personas con el agravante de motivación antisemita, aunque el fiscal Barry Grissom dijo que aún no se ha decidido qué cargos se presentarán contra él.

El detenido abrió fuego y mató un adolescente de 14 años y a su abuelo, de 69, en un centro comunitario judío donde había unas setenta personas, en su mayoría niños que se preparaban para participar en un concurso de baile.

A continuación, se dirigió a una residencia para la tercera edad de religión judía, donde asesinó a una tercera víctima, una mujer de 53 años, y poco después fue detenido y trasladado a la prisión del condado de Johnson.

“Ayer dijimos que necesitábamos confirmación, pero hoy ya podemos confirmar que creemos que se trata de un crimen de odio”, explicó el jefe de policía de Overland Park, John Douglass, en rueda de prensa.

Douglass insistió en que esta acusación “es más que una opinión, es un estatus legal“, y que se basa en “declaraciones” del detenido que no detalló porque forman parte de una investigación aún en curso.

Miller fue grabado por las cámaras de las televisiones locales gritando “Heil Hitler” cuando se lo llevaban los policías para ser encarcelado.

Tras conocerse la identidad del arrestado, el Southern Poverty Law Center (SPLC), una organización que investiga a grupos racistas, divulgó los antecedentes racistas y antisemitas de Miller.

Veterano de la guerra de Vietnam, Miller fundó y fue “Gran Dragón” de la organización paramilitar asociada al KKK “Carolina Knights” (“Caballeros de Carolina”), uno de los primeros grupos en usar tácticas paramilitares para intimidar a afroamericanos en Estados Unidos, según el SPLC.

Además, ya estuvo encarcelado tres años a finales de la década de 1980 por posesión ilegal de armas y por conspirar para asesinar al fundador del SPLC.

A su salida de prisión, Miller trató en repetidas ocasiones de ser elegido para cargos públicos -en 2010 fue candidato al Senado-, siguió vinculado a grupos racistas y colaboró y financió diferentes publicaciones antisemitas desde las que llamó a “exterminar a los judíos”.

Aunque estaban en instalaciones judías, ninguno de los tres asesinados este domingo era seguidor de esta religión: dos de ellos (el abuelo y su nieto) eran cristianos metodistas y la tercera era católica, informaron hoy las autoridades.

El agente especial a cargo de la oficina de Kansas del Buró Federal de Investigaciones (FBI), Michael Kaste, indicó en rueda de prensa que el hecho de que los fallecidos no fueran judíos no cambia que la intención de Miller era matar por su odio religioso.

A raíz del incidente, se ha instalado el miedo entre las comunidades religiosas del país en vísperas de la celebración de la Semana Santa y la Pascua, unas jornadas sagradas para muchos.

El Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), donde se congrega la mayor comunidad de judíos fuera de Israel, reforzó la seguridad en las sinagogas de la ciudad tras el ataque de Kansas.

También la Liga Antidifamación alertó recientemente a las comunidades judías del incremento del riesgo de ataques ante la Pascua judía y el aniversario del nacimiento de Adolf Hitler, el 20 de abril, que en años anteriores ha sido motivo de actos violentos contra estos colectivos.

El presidente, Barack Obama, recordó durante su desayuno de Pascua a las víctimas del ataque y lamentó que “nadie debería tener que preocuparse por su seguridad cuando se reúne con sus hermanos en la fe”.

“Que esto ocurriese ahora, cuando los judíos estaban preparándose para celebrar la Pascua y los cristianos su Domingo de Ramos, hace que esta tragedia sea aún más dolorosa. Y hoy, cuando comienza la Pascua, vemos que un número de sinagogas y centros comunitarios judíos están tomando precauciones extras de seguridad”, dijo Obama.

Multitud de organizaciones se han sumado a las muestras de dolor y condena de los ataques de Kansas de este domingo.

La Liga Antidifamación los calificó en un comunicado como “innombrables y atroces actos de violencia“, mientras que el presidente de la Federación de Judíos de Norteamérica, Michael Siegal, se solidarizó con las familias de las víctimas de unos hechos que definió como “horribles”.