“Acción afirmativa” enfrentará batalla legal en otros estados

Se prevé que en otras entidades del país se busque eliminar los beneficios especiales para que las minorías accedan a la educación superior
“Acción afirmativa” enfrentará batalla legal en otros estados
La “acción afirmativa” es una política que da un trato preferencial a un grupo que históricamente haya sufrido discriminación, en general en este categoría se incluyen diversos tipos de minorías raciales.
Foto: Archivo

El nuevo veredicto de la Corte Suprema de Justicia de EEUU sobre “acción afirmativa”, enfrentará ahora una dura batalla legal en las cortes en los próximos años, una mucho más decisiva, donde estados como Carolina del Norte, Boston y Wisconsin podrían sumarse a la lista de aquellos que no permiten beneficios especiales para minorías en la educación superior.

Actualmente la organización “Project on Fair Representation” está detrás de potenciales litigios en contra de la Universidad de Harvard, Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill y Universidad de Wisconsin-Madison y se encuentra en la fase de reclutar potenciales casos, para lo que ha creado diferentes sitios web.

El abogado y director de esa organización, Edward Blum, dijo que “los sitios han generado más de 16,000 visitas. Existen muchas docenas de estudiantes que nos han contactado personalmente”.

Tras el fallo de la Corte Suprema, Blum tiene ahora nueva energía para continuar disputando una sociedad “ciega al color” en Estados Unidos. Un concepto que ha definido como básico para la educación universitaria.

La nueva decisión de la Corte Suprema continúa el progreso que mueve a nuestra nación lejos de las clasificaciones raciales y preferencias en las admisiones académicas”, aseguró Blum a La Opinión, refiriéndose al nuevo veredicto sobre “acción afirmativa”.

Una sociedad “ciega al color” implica la eliminación de programas de “acción afirmativa” en las universidades. Con ella se ha ofrecido un trato preferencial a un grupo que históricamente haya sufrido discriminación desde 2003.

Fue entonces cuando luego de una larga lucha, la Corte Suprema determinó que la Escuela de Leyes de la Universidad de Michigan podría usar la raza como uno de los factores para alcanzar diversidad racial en la institución.

Sus opositores alegaron que habría beneficios para personas de color en menosprecio a americanos de origen europeo y asiático, de escasos recursos.

Actualmente estados como Texas, Oklahoma, New Hampshire, Arizona, Nebraska, Florida, California y Michigan han aprobado iniciativas estatales para prohibir un trato preferencial a cualquier individuo o grupo basado en la raza, sexo, etnicidad y origen nacional.

El fallo difundido este martes por la Corte Suprema en el caso “Schuette versus Coalition to Defend Affirmative Action”, determinó que la iniciativa estatal de Michigan era válida.

“Después de esto es claro que los votantes pueden aprobar medidas que prohíban el uso de programas con conciencia racial. Pero, fallos previos la Corte Suprema ha dejado claro también que esquemas de admisión cuidadosamente elaborados, que tienen en cuenta la raza como factor, son constitucionales”, aseguró Kevin Johnson, decano de la escuela de leyes de UC Davis.

Han pasado tan sólo 11 años desde que la acción afirmativa se instauró en las universidades de Estados Unidos. Fue una de las grandes victorias del movimiento de derechos civiles.

“Para cultivar un conjunto de líderes con legitimidad a los ojos de la ciudadanía, es necesario que un camino hacia el liderazgo esté visiblemente abierto para individuos talentosos y calificados de cualquier raza y etnia”, esa fue la base del fallo “Grutter versus Bollinger”, que se ha disputado con vehemencia en las cortes y que aún no ha llegado a su capítulo final en Estados Unidos.