Yo no soy supersticiosa (pero por las dudas)

Amuletos y creencias folklóricas que traemos de la cuna

Muchas latinas crecimos inmersas en creencias y prácticas folklóricas heredadas de nuestras abuelas. En mi infancia, los dolores de cabeza se curaban con aspirinas, pero también con la intervención de mi abuela que me sacaba el “mal de ojo”, tanto en persona como por teléfono, en los casos de estar muy “ojeada”.

Todas crecimos con creencias y amuletos a los que nos amarramos a lo largo de los años, un poco por inercia, un poco por tradición y un poco porque les tomamos cariño. Algunas creencias, como la del Mal de ojo, son universales. Cada cultura tiene su propio talismán o amuleto especial para combatirlo.

El mal de ojo italiano se ahuyenta con un cuernito. Las manos de Miriam y de Fátima lo mantienen alejado en las culturas israelí y musulmana. El ojo turco, una piedra azul con un ojo en el medio, también tiene poderes contra el mal. Por lo visto, el miedo a ser envidiado, está muy arraigado en todas las culturas.

En la búsqueda de respuestas y favores, los humanos celebramos rituales, coleccionamos amuletos y recurrimos a explicaciones sobrenaturales, que en ciertos casos parecen contradecir a la ciencia. La línea entre religión y superstición es muy fina. Los miembros de una religión predominante pueden calificar de supersticiones a los amuletos y prácticas folklóricas de otra cultura, y no darse cuenta de las supersticiones y amuletos de su propia religión. Para evitar connotaciones despectivas y prejuicios culturales, el término “superstición” es frecuentemente reemplazado por el de “creencia folklórica”.

  • El cuernito. Algunos son de coral, de plástico rojo, o dorados y plateados y puedes colgártelo del cuello o usarlo como dije, en una pulsera. En ninguno de los dos casos te darán un premio al estilo, pero puedes contar con que tampoco te harán el mal de ojo.
  • La cruz Ansada. Muy similar a la cruz cristiana, pero con una argolla. El amuleto es el símbolo de vida de la diosa Osiris y promueve la sabiduría y la longevidad.
  • La cruz de Caravaca. El amuleto ofrece protección contra todo mal, ya sea en la forma de enfermedades, problemas o peligros.
  • La estrella de cinco puntas. Representa los brazos y piernas extendidos del hombre que está en sintonía con la energía universal. Las cinco puntas también representan los cuatro elementos, tierra, agua, aire y fuego, y la quinta punta es la energía. Este amuleto ofrece unión con Dios y protección.
  • La mano de Fátima. En la tradición islámica protege contra el mal de ojo. Cada dedo representa una virtud. El amuleto también atrae la buena suerte y protege contra las enfermedades.

Jorge Negrete no cantaba a menos que llevase consigo una bolsita con medallitas de la Virgen del Carmen, la de la Caridad, la de Guadalupe y otras.

En un intento por combatir la mala fortuna que percibían tener, celebridades como Madonna, Demi Moore, Paris Hilton y Britney Spears decidieron adoptar la cinta roja del Kabbalah. El amuleto protege a quien lo lleva de miradas envidiosas y absorbe la energía negativa.

Otra celebridad con pulsera roja es Paulina Rubio, quien la lleva siempre consigo para espantar a los malos espíritus.

Cristiano Ronaldo confía en un rosario que lleva en todos los partidos y al que besa tres veces, antes de salir a jugar.