Deportación desproporcional

El fenómeno de la inmigración indocumentada surge de la atracción global que genera Estados Unidos alrededor del mundo con sus oportunidades laborales y de superación personal. Sin embargo, cuando se habla del inmigrantes sin papeles se centra la atención en los latinos lo cual es perjudicial para nuestra comunidad.

Según las cifras del Pew Research Center los latinos representan el 75% de los indocumentados afincados en los Estados Unidos, pero representan el 97% de los deportados de acuerdo a las cifras oficiales.

El National Hispanic Leadership Agenda, la Liga Mexicoamericana para la Defensa Legal y la Educación (MALDEF) y el National Day Laborer Organizing Network, presentaron un reporte detallando el origen de los deportados en 2013, revelando que hay una desproporcionalidad en la cantidad de personas de México, Centro y Sudamérica expulsadas del nuestro país en relación a otro orígenes étnicos y nacionalidades.

El estudio muestra como la mayoría de las acciones de las autoridades migratorias, las decisiones judiciales y leyes están orientadas a combatir la inmigración del sur.

Por ejemplo, se sabe que solo la mitad de los indocumentados entran por la frontera con México, pero la mayoría de los esfuerzos han estado, y están dirigidos hacia la frontera. Las auditorías I-9 para buscar trabajadores sin papeles se realizan en industrias en que mayormente laboran trabajadores latinos. Y el uso del perfil racial en estados como Arizona se centra en la apariencia latina.

Esta realidad de las deportaciones indica porque la falta de una reforma migratoria es la gran preocupación para la comunidad latina que está sufriendo la separación familiar. Uno de cada cuatro latinos conoce directamente un caso de deportación. La ausencia de la reforma tiene consecuencias muy directa hoy entre los hispanos que recordarán mañana en las urnas quienes los ayudan y quienes les dan la espalda.