Acusado de asesinato de exmodelo en NYC alega locura

Markeece Dunning, el hombre que mató a Jomali Morales tras una pelea por droga y sexo, intenta que se le condene a 20 años de cárcel
Acusado de asesinato de exmodelo en NYC alega locura
La audiencia en el caso por el asesinato de Jomali Morales continuará el 23 de mayo.
Foto: Archivo

MANHATTAN – Markeece Dunning, el hombre que mató a Jomali Morales porque le gritó tras tener sexo con él y no obtener la cocaína que buscaba, intenta que se le condene a 20 años de cárcel alegando un historial de problemas siquiátricos.

El 12 febrero 2011, Dunning (23) llevó a su apartamento en Baruch Houses, un proyecto de viviendas públicas del East Village, a Morales (42). Cuando la mujer se enfureció porque no obtuvo droga, Dunning la apuñaló.

El abogado Enrico Demarco llamó a testificar, este viernes, a favor de su cliente al psiquiátra forense Eric Goldsmith. Éste sostuvo que el paciente tiene una historia desafortunada y nació en una familia disfuncional. Además, planteó que llegó a estar desamparado y fue ingresado en la Unidad de Psiquiatría Infantil del Hospital Bellvue a los 9 años, permaneciendo allí durante un año.

“A los 8 mostraba problemas de comportamiento arriesgado: saltaba desde las alturas… a los 15 abandonó la escuela, no tenía supervisión, bebía alcohol y fumaba marihuana. Del consumo pasó a la venta y a los 17 fue arrestado por posesión de droga”, resaltó.

Goldsmith declaró que Dunning oye voces desde pequeño y cuando Morales se enfureció la percibió como un diablo que iba a herirle debido a su desorden psicótico y a que estaba medicado, posiblemente intoxicado con alcohol y drogas.

En el contrainterrogatorio, la fiscal Julie Nobel desacreditó al testigo indicando que no había hablado ni con parientes o con los doctores que lo trataron. “Todas sus conclusiones están basadas en sus conversaciones con el acusado”.

La fiscal resaltó que a Dunning le diagnosticaron un desorden de comportamiento porque provocaba fuegos, incendiaba el colchón de su madre, era muy agresivo con su hermano y con sus compañeros, decía que le gustaba dar puñetazos a la gente y ver explotar las cosas.

“Esto es consistente de alguien que no se molesta en seguir las normas de la sociedad”, argumentó.

La audiencia en el caso continuará el 23 de mayo.