¿Quieres tocar una ballena? Baja California te espera

La Paz y sus alrededores en Baja California te ofrecen mil y una aventuras... ¡en el mar!
¿Quieres tocar una ballena? Baja California te espera
La Paz, en Baja California, ofrece la oportunidad de disfrutar del mar, la comida y su marina en su plenitud.
Foto: Josep Parera / La Opinión

¿Alguna vez has soñado con ver una ballena de cerca? O mejor aún: ¿te apetecería poder tocar una, jugar con ella? ¿Y qué tal sería poder bucear con focas marinas?

Todo ello es una opción más que posible si vas de visita a La Paz y sus alrededores, en Baja California, el llamado Acuario del Mundo —por el legendario oceanógrafo Jacques Cousteau—, donde la belleza natural de sus aguas acoge todo tipo de fauna marina… alrededor de 20,000 especies.

EnPuerto López Mateos, en la Bahía de Magdalena, a unas cuatro horas al noroeste de La Paz, la posibilidad de ver y tocar ballenas está asegurada. Decenas de ellas, con sus crías, residen durante los primeros meses del año en el área, entrenando a éstas para su largo viaje veraniego hacia el norte.

Con unas simples palmadas al agua, se acercan al bote y aceptan de buen agrado ser acariciadas y rascadas (especialmente las descritas por los locales como “ballenas amistosas”). En La Paz y, a poca distancia en barca, dirigirse a la Isla Espíritu Santo, donde puedes bucear con focas marinas, en el área considerada la de mayor población de este mamífero en el mundo. Más información: http://www.cortezclub.com para el visionado de ballenas y http://www.sunridertours.com o http://www.golapaz.com para la Isla Espíritu Santo.

Como en todo México, no te puedes perder la oferta gastronomía local. La Paz ofrece diversos locales, muchos de ellos en su popular Malecón, como el Buffalo BBQ (en Francisco I. Madero 1240, Centro).

Si se desea una aproximación algo más elaborada, el restaurante NIM (Revolución 1110 Esq. Hidalgo) es una buena opción (en la foto, sus camarones). Aunque su patio no está decorado con demasiado esmero, cenar allí al aire libre termina siendo una experiencia agradable. Los platos, sin resultar revolucionarios (en sabor o presentación), cumplen con la función de mostrar un menú moderno, respetando las tradiciones locales.

La Paz está enclavada en el Mar de Cortez, donde las playas permiten la relajación, especialmente gracias a sus aguas cálidas (especial atención merecen las playas de Tecolote y Balandra).

En la ciudad en sí, museos, teatros y su Malecón muestran su historia a pocos pasos paseando. A una hora al sur, se encuentra el pueblo Todos Santos, cuyas galerías de arte y mercados tradicionales lo han convertido en una parada (casi) obligatoria.

Para viajar a La Paz la mejor opción es volar a San José Los Cabos (una búsqueda rápida ofreció precios alrededor de $390 por un vuelo directo), y después ir en auto hasta la ciudad, a unas dos horas al norte.

Una vez allí, hay numerosas ofertas hoteleras, entre ellas La Posada Hotel & Beach Club (a partir de $139 por noche), Seven Crown La Paz Centro (a partir de $88 por noche) o CostaBaja Resort & Baja (Carretera a Pichilingue KM 7.5, Zona Industrial), apartado del ruido de La Paz, pero lo suficientemente cercano, y dotado de una relajante alberca, y un acceso directo a la playa.

Una búsqueda en la red ofreció una habitación doble en julio a partir de $180. Más información: http://www.costabajaresort.com