Destacada presencia latina en huelga mundial por salario digno

La protesta contó con la participación de trabajadores en 230 ciudades de 33 países

Destacada presencia latina en huelga mundial por salario digno
Manifestantes en Seúl, Corea.
Foto: Twitter

NUEVA YORK — Miles de trabajadores de McDonald’s, Burger King, Domino’s Pizza, Subway y otras 12 cadenas de comida rápida realizaron ayer una huelga en reclamo de un salario mínimo de $15 por hora.

La protesta contó con la solidaridad de otros trabajadores en 230 ciudades de 33 países, incluyendo Argentina, Bélgica, Brasil, Alemania, India, Japón, Panamá y Reino Unido. Durante todo el día, Twitter (#FastFoodGlobal) y otras redes sociales publicaron fotos y comentarios de apoyo desde distintos rincones del mundo.

Trabajadores hispanos tuvieron un destacado rol durante la jornada. Cerca de 40 encabezaron un contingente de 500 manifestantes que avanzó desde la calle 34 y Herald Square hasta la calle 40 y Séptima Avenida, en Manhattan, entonando consignas por un salario digno.

“He trabajado en una sucursal de la pizzería Papa John’s por tres años sin un solo aumento salarial”, enfatizó Daniel Bermúdez. “El alto coste de vida nos hunde mientras estas compañías se enriquecen con nuestro trabajo”.

La lluvia que desató a media mañana no logró apagar los gritos de Próspero Sánchez, que trabaja desde hace más de diez años en una sucursal de Domino’s Pizza, en Washington Heights.

“Mi trabajo no se limita a entregar pizzas a domicilio: la tienda me obliga a realizar otras actividades que no me remunera”, dijo Sánchez. “No tenemos miedo, somos cientos en lucha por justicia”.

Esta campaña se originó en Nueva York, en noviembre de 2012, cuando 200 empleados de comida rápida reclamaron un aumento del salario mínimo y el derecho se sindicalizarse sin represalias de sus empleadores. En agosto y diciembre del año pasado, los trabajadores volvieron a movilizarse y a comienzos de este año presentaron una demanda colectiva contra McDonald’s exigiendo una paga de $15 por hora.

Actualmente, la media salarial de los trabajadores de comida rápida es poco más de $9 por hora, alrededor de $18,500 anuales. Eso es casi $4,500 debajo del umbral de pobreza ($ 23,000 para una familia de cuatro, según la oficina de Censo).

“Los ‘Mc-trabajos’ (en referencia a McDonald’s) son un freno para nuestra economía”, sentenció el asambleísta Karim Camara, presidente del Black and Latino Caucus Afro Americano y Latino de la Legislatura estatal.

Una propuesta de ley (S6516/A9036) patrocinada por Camara y por la senadora estatal por Yonkers, Andrea Stewart Cousins, permitiría a las ciudades sancionar salarios mínimos superiores al estatal, que en el caso de Nueva York es de $8 la hora.

“Quiero agradecer esta valiente acción a nuestros trabajadores”, sostuvo Cousins. “El salario mínimo que reciben nuestros hombres y mujeres es vergonzosamente bajo”.

“Cadenas como McDonald’s pagan lo mínimo posible a empleados que en su mayoría son inmigrantes y de color”, dijo Naquasia Le Grand (22), empleada de KFC por tres años en Park Slope y una de las líderes del llamado “Fast Food Movement”.

La Policía no reportó acciones violentas, ni arrestos durante toda la jornada de protesta. La huelga fue organizada por International Union of Food, Agricultural, Hotel, Restaurant, Catering, Tobacco and Allied Worker’s Associations (IUF), una federación integrada por 396 sindicatos de 126 países. Organizaciones locales como Se Hace Camino NY (MRNY) y Nueva York Comunidades por el Cambio (NYCC) apoyaron las acciones en la ciudad.

El 77% de los accionistas de la cadena de comida rápida Chipotle han votado en contra del plan de compensaciones de sus ejecutivos. El voto no es vinculante, pero es una severa reprimenda a los gerentes de esta y otras empresas, que se autoasignan sueldos millonarios. Steve Ells, co-presidente ejecutivo ganó $25.1 el año pasado y casi $20 el anterior.

Monty Morán, el otro co-presidente tuvo una compensación ligeramente inferior, pero la compañía paga el colegio de sus hijos. El año pasado, el 27% de los accionistas había ya votado en contra de estos salarios.

(Ana Nieto/editora de Negocios de El Diario)