Busque ayuda contra la violencia doméstica

Reynaldo Lebrón asesinó a su esposa frente a sus tres hijos. Nicholas Brooks estranguló y ahogó a su novia, Sylvie Cachay, en una bañera. Esto son dos casos que mi oficina atendió el año pasado donde mujeres murieron a manos de su pareja. Estos incidentes son una pequeña fracción de los casos de violencia doméstica que han llegado a la Fiscalía de Manhattan. El pasado año se evaluaron más de 6,500 casos– una cifra histórica.

En mi primer término como Fiscal se enfocaron los recursos de la oficina en combatir las pandillas y las armas de fuego ilegales. Esta estrategia fue un éxito e hizo de esta ciudad una más segura. Desde el 2010, la cifra de homicidios en Manhattan se ha reducido en un 40 por ciento, así como el número de tiroteos. En mi segundo término quiero dar énfasis en combatir otro tipo de delito -la violencia doméstica.

Mientras que otros tipos de delitos continúan disminuyendo a records más bajos, los incidentes de violencia doméstica y homicidios a causa de la violencia intrafamiliar no. La violencia doméstica es y continúa siendo un serio problema social, sin importar el grupo étnico o estatus social de las personas. En el 2012, unas 18 mujeres hispanas fueron víctimas de homicidios a causa de la violencia doméstica– el mismo número de hace una década.

De acuerdo a estos datos debemos plantearnos la siguiente pregunta – ¿Vale la pena vivir en una de las ciudades más segura de los Estados Unidos, sino puedo estar segura en mi propia casa?

La violencia intrafamiliar es un grave problema social y de salud pública, tanto en nuestra ciudad como en el resto del país. ¿Qué podemos hacer para combatirla y ayudar a las víctimas?

Es esencial ofrecer a las víctimas un recurso de fácil acceso que le permita abandonar una relación abusiva y construir una nueva vida. En mi primer término con fiscal, me comprometí a abrir un Centro de Justicia Familiar en la isla de Manhattan. Después de cuatro años de trabajo y en colaboración con la Oficina del Alcalde, la Presidente del Condado de Manhattan, el Concejo Municipal y numerosas organizaciones comunitarias, me complace anunciar que el Centro ya es una realidad.

En una sola visita, las víctimas que acuden al Centro de Justicia Familiar pueden reunirse con un subfiscal, conversar con una consejera o solicitar alojamiento urgente.

El centro de Manhattan es único en su clase, ya el equipo directivo de la Oficina de Víctimas Especiales de la Fiscalía tiene ahí sus oficinas, lo que permite a la Fiscalía intervenir tanto en casos de violencia doméstica y otros como delitos sexuales, trata de personas y maltrato a niños o personas de edad avanzada.

La violencia doméstica afecta a todas las comunidades de esta ciudad, por lo que el nuevo centro cuenta con subfiscales y proveedores de servicio que hablan español. Así como intérpretes en 200 lenguajes (incluyendo lenguas indígenas) y contamos con material informativo disponible en español, chino, creole y ruso. Tenemos intérpretes en lenguaje de señas para personas sordas y con discapacidades auditivas.

Si usted en una víctima de violencia doméstica, yo le exhorto a buscar ayuda. Visite hoy mismo el Centro de Justicia Familiar localizado en el 80 de la calle Centre, no se necesita cita previa,’ o llame a la línea para casos de violencia familiar al 212-335-4308. Mi oficina está totalmente comprometida en proteger a todos los neoyorquinos, incluyendo a la comunidad inmigrante con o sin documentos. Somos un lugar seguro para reportar un delito, protegemos la identidad de las víctimas y no reportamos el estatus migratorio.