Los políticos también gozaron con el desfile

Varios políticos se unieron a la celebración en el desile boricua

Los políticos también gozaron con el desfile
René Pérez, Melissa Mark-Viverito, Adriano Espaillat e Ydanis Rodríguez.
Foto: GERARDO ROMO

Radiante de felicidad, la presidenta del Concejo Melissa Mark-Viverito marchó ayer literalmente enfundada en los colores puertorriqueños. Con su vestido floreado azul, rojo y blanco, la Gran Mariscal del Desfile estrechó manos y se fotografió con la gente, rodeada por un mar de banderas puertorriqueñas.

La otra Gran Mariscal, la congresista Nydia Velázquez, tuvo también su momento de lucimiento cuando hizo bailar al alcalde Bill de Blasio –que celebró su primera parada boricua en el cargo en medio de la calle.

Estas dos postales marcan el significado político de la jornada. Luego de una investigación por malversación de fondos emprendida por el fiscal general del Estado Eric Schneiderman contra la antigua junta directiva del desfile, una nueva junta encabezada por la ex Secretaria de Estado de Nueva York Lorraine Cortés-Vázquez debió organizar la tradicional parada en tiempo record.

El Desfile no sólo resultó todo ser un éxito, sino también la plataforma para el lucimiento de un nuevo liderato latino, encarnado fundamentalmente por experimentadas dirigentes puertorriqueñas como Mark-Viverito y Velázquez y dirigentes en ascenso como el boricua Ritchie Torres, el dominicano Antonio Reynoso y el mexicano Carlos Menchaca.

Un capítulo aparte se jugó en la primaria demócrata por el distrito congresional 13, en la que Adriano Espaillat desafía al veterano Charlie Rangel. En un debate emitido ayer por la cadena ABC, Rangel atacó a su oponente diciendo que no ha hecho nada más que “decirles (a sus votantes) que es dominicano”. Esto desató enfurecidas críticas de todo el arco político latino. “(Rangel) ha insultado a todos los dominicanos, a todos los latinos y a todos los neoyorquinos”, dijo el concejal Ydanis Rodríguez.

La campaña de Rangel respondió acusando a Espaillat de haber llamado “traidor” al ex asambleísta latino Guillermo Linares por apoyar a aquel en la primaria de 2012.

Las banderas boricuas, mientras tanto, seguían flameando en la avenida.