LA opiniÓn directa de mauro silva

Después de 64 años, la Copa del Mundo vuelve a Brasil y vivimos una mixtura de sensaciones. Dentro del campo tenemos un equipo, más talentoso que es merecidamente el favorito pra ganar el Mundial.

Por otro lado, tenemos una hinchada extremadamente confiante, lo que aumenta la presión sobre los jugadores. Eso todo sin contar con el fantasma de 1950.

Analizando la situación dentro del campo, tenemos que equilibrar el ataque con la defensa. Los laterales Marcelo y Daniel Alves, que suben bien al ataque, no pueden dar espacios a sus espaldas. Cuando eso ocurre precisan ser cubiertos. Pienso que eso sea lo más fácil.

Felizmente, tenemos a Felipão y a Parreira en el comando. Son los últimos campeones por el Brasil y tienen mucha experiencia. En 1994 Parreira condujo la cuestión emocional muy bien y también sabe como hacerlo nuevamente.

Ellos saben que para ganar una Copa no es posible cometer errores. Una jugada, una expulsión o un gol sufrido pueden acabar costando el título para Brasil

El pensamiento tiene que ser de “cero error”. En algunos momentos los jugadores pueden pensar que la Copa va a ser fácil. Los adversarios conocen nuestra historia y van a explotar eso durante el juego. Se van a cerrar para irritar los jugadores y tirar la hinchada contra nosotros. La atención tiene que ser total: de comienzo de la preparación hasta el último minuto de la Copa, día 13 de julio, en el Maracaná.