Sin Cantor, la presión para una reforma migratoria es sobre Boehner

El Presidente de la Cámara de Representantes insiste: 'no se puede confiar en Obama'
Sin Cantor, la presión para una reforma migratoria es sobre Boehner
John Boehner, presidente de la Cámara de Representantes, ahora blanco de la presión para avanzar la reforma migratoria.

WASHINGTON,D.C.— La derrota electoral en la rueda primaria del líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes Eric Cantor, no es un “referendo” ni un impedimento para un voto de la reforma migratoria, aseguraron este jueves activistas proreforma, que prometieron mantener la presión para un voto antes del receso legislativo de agosto.

De cara al receso que inicia el próximo 31 de julio, en sendos foros públicos, diversos grupos proreforma instaron al Presidente de la Cámara Baja, el republicano John Boehner, a que permita un voto de la reforma, si bien no precisaron acciones o protestas para lograrlo este verano.

En su acostumbrada rueda de prensa de los jueves, sin embargo, Boehner reiteró que su bancada no puede confiar en el presidente Barack Obama, y como prueba de ello, destacó el canje de cinco combatientes talibanes por el sargento estadounidense Bowe Bergdahl.

En su propio rueda de prensa, miembros del grupo “Veteranos por la Reforma”, que incluyó a dos veteranos de guerra latinos, insistieron en que la reforma es un imperativo moral y fiscal.

“No estamos acá para amenazar o rogar, sino para participar en el proceso” democrático y “contribuir a la vitalidad de esta gran nación”, dijo Rodrigo García, un veterano de los infantes de Marina, de Illinois.

Jesús Magaña, veterano de la Fuerza Aérea de Arizona, quien lanzó una campaña en las redes sociales para impedir la deportación de su hermana, instó a la opinión pública a no olvidar “el patriotismo de la comunidad inmigrante”.

Por su parte, dirigentes evangélicos de todo el país, agrupados en la organización Evangelical Immigration Table, enviaron una carta al liderazgo de la Cámara Baja en la que exigieron un voto de la reforma, por considerar que es hora de que los dirigentes decidan si avanzarán o no hacia una reforma fundada en los “valores bíblicos”.

Por su parte, la Red Nacional de Jornaleros (NDLON) atacó por el frente administrativo al exigir que la Administración Obama divulgue todos los documentos que justifiquen la llamada “cuota de 400 mil deportaciones” al año.

En una conferencia telefónica con periodistas, Chris Newman, director legal de NDLON, dijo que, en honor a su compromiso con la “transparencia”, el presidente Barack Obama debe explicar la lógica de esa cuota que, a su juicio, es peligrosa y daña las posibilidades de una reforma migratoria por la vía legislativa.

NDLON y otros grupos similares han chocado con la Administración Obama al exigir alivios migratorios inmediatos en vista de que los republicanos continúan bloqueando el voto de la reforma.

Mientras, una encuesta de FWD.us, otro grupo proreforma, dejó en claro que la reforma no es un impedimento electoral para los republicanos.

Así, en las primarias republicanas del martes pasado, el senador republicano Lindsay Graham ganó con amplio margen en Carolina del Sur pese a que él ha apoyado la reforma migratoria.

Esa misma encuesta advirtó que, en base a las tendencias demográficas, el Partido Republicano se estaría condenando a ser un partido minoritario si no apoya la reforma.

Para el año 2060, los blancos en Estados Unidos pasarán a ser la minoría, mientras que los hispanos y demás grupos étnicos pasarán a ser la mayoría.

El presidente del Proyecto para la Victoria Latina, Cristóbal Alex, se hizo eco de las advertencias de los demócratas en el Capitolio, en el sentido de que la derrota de Cantor no debe ser “pretexto para la inacción”.

Por ello, Boehner “debe hacer lo correcto y permitir un voto”, puntualizó.

En la pequeña ventana de oportunidad que queda antes del receso, falta ver si la bancada republicana acata las advertencias.