Obsesión por las cirugías estéticas

Se conoce como trastorno dismórfico corporal y puede tener consecuencias terribles para el cuerpo y la mente.
Obsesión por las cirugías estéticas
Realizar cirugía tras cirugía representa un grave riesgo para la salud.
Foto: Take me and break me por Aimee Heart, disponible bajo Licencia de Atribución en http://www.flickr.com/photos/soundlessfall / 4867580736/

Todas somos capaces de percibir alguna característica que no nos agrada y corregirla. Eso no es negativo y puede que alguna intervención estética ayude a mejorar tu imagen personal, pero si sientes que después de ella no te ves bien, que hay otras cosas que deseas cambiar y decides someterte a otro procedimiento, es posible que padezcas de este trastorno. Conoce más sobre él a continuación.

Es un trastorno mental crónico que se manifiesta en la forma en que las personas perciben su propio cuerpo. Se caracteriza por una preocupación extrema por un defecto físico, que puede ser real o exagerado, lo que genera mucha ansiedad.

Esto puede llevarte a hacer de todo para corregirlo, pero el problema está en que nunca es suficiente. Puede someterse a una cirugía, pero quien padece esta afección siempre encontrará una imperfección y terminará odiando su apariencia.

En nuestra sociedad es fácil padecer de este trastorno sin notarlo, pues se considera normal que la mujer latina siempre desee verse hermosa y deseable. Pero si encuentras un defecto diferente cada vez que te ves al espejo, usas maquillaje compulsivamente para esconderlos o si no aceptas tu propia edad y te obsesionas con parecer más joven y usas cirugías para conseguirlo, puedes sufrir de trastorno dismórfico corporal.

Asimismo, si ya te has hecho alguna cirugía, pero quieres hacerte otras para “corregirla”, es decir, aumentar el tamaño de los implantes, ponerte más botox o si deseas someterte a más procedimientos cosméticos, es necesario que hables con algún terapeuta, pues es posible que este trastorno esté afectándote. No dejes que estos pensamientos se agraven, mucho expertos pueden ayudarte y guiarte en la búsqueda de una cura.

Si te identificas con estas señales o conoces a alguien que parece adicto a las cirugías, es necesario acudir a un terapeuta, como recomiendan los expertos, antes de sufrir terribles consecuencias. Algunas de ellas pueden terminar afectando tu vida diaria, como la ansiedad social, y otras ser mucho más graves, como la depresión o deseos de poner fin a tu vida.

Cualquier tratamiento estético es un regalo para ti. No tiene que ser un medio para escapar a la vejez, sino una forma de cuidar tu imagen y, al final de este proceso, deberías sentirte alegre, no como si todavía quedaran defectos por resolver.

Tu cuerpo es hermoso tal cual es y debes comprender que la belleza es tener confianza, amarse y poder proyectarlo; no tiene que ver con medidas o estándares impuestos por los otros.