NYC lanza campaña contra el exceso de alcohol

Un estudio hecho en 2012 muestra que uno de cada cinco neoyorquinos ha sido afectado por los problemas de bebida de otra persona
NYC lanza campaña contra el exceso de alcohol
Los afiches de la campaña estarán en bares y estaciones de metro de la ciudad.
Foto: Departamento de Salud

Con el lema “Detenlos antes de que beban demasiado”, una nueva campaña del Departamento de Salud de Nueva York instará a amigos y familiares a ayudar a aquellos que no pueden controlar su problema con el alcohol.

La idea, según la comisionada del Departamento de Salud, Hillary Kunins, es crear conciencia, a través de anuncios que aparecerán en bares y estaciones de metro durante los meses de agosto y septiembre, de cómo el exceso de alcohol puede poner en riesgo, no sólo la vida del bebedor, sino también de aquellos que lo rodean.

Esta idea surge después de un estudio que llevó a cabo el Departamento de Salud en 2012, que indica que al menos uno de cada cinco neoyorquinos ha sido afectado por el exceso de bebida de otra persona, ya sea a través de una agresión física, verbal, o emocional.

El estudio también reveló que al menos la mitad de los que viven en esta ciudad han pasado tiempo con alguien que bebe en exceso en los últimos 30 días; y que el 72% de los encuestados, 5,041 adultos en total, ha pasado tiempo con alguien que ha experimentado algún tipo de consecuencia por malos tragos.

“Con estos anuncios queremos llegar no sólo a las personas que beben, sino también a aquellos que pasan tiempo con ellos”, dijo Kunins.

Es extraño, sin embargo, que una campaña invite a amigos y familiares a detener a aquellos que toman en exceso, si grupos como Al Anon –que brinda apoyo a personas que están alrededor de alcohólicos– los instan, en cambio, a no involucrarse en su bebida, ya que esto puede generar reacciones contrarias a las deseadas, incluso actos violentos.

“Desafortunadamente, la única persona que pueda hacer que el alcohólico deje de beber, es él mismo”, dice un lema de Al Anon; grupo que además afirma que alguien que trata de controlar la bebida del otro puede hacerse, a sí misma, adicta.