Se el vigilante de los ahorros de tus hijos

Ahorra y gestiona una cuenta custodiada para tu hijo hasta que llegue a la mayoría de edad
Se el vigilante de los ahorros de tus hijos
Los padres pueden enseñar a ahorrar y a gestionar gastos a sus hijos.
Foto: shutterstock

Si quieres ahorrar pronto para que tu hijo vaya a la Universidad lo más aconsejable son las cuentas 529 que vimos la semana pasada. Ahora bien, ¿Y si finalmente tu hijo no quiere cursar estudios superiores? Si opta por otras alternativas, ¿Cómo ahorrar para que, en cualquier caso, tenga apoyo financiero?

En este caso puedes considerar una cuenta custodiada que es una cuenta de ahorro a nombre y solo beneficio de tu hijo o hija y que tu controlas (como custodio) hasta que este llegue a la mayoría de edad legal. Hasta que tu hijo cumpla los 18 o 21 años, dependiendo del Estado en el que vivas, tu serás quien decida cuánto dinero poner en esta cuenta, cómo se invierte y cómo y en qué gastarlo. A la hora de gastarlo hay que tener en cuenta que solo y exclusivamente puede usarse en beneficio del hijo a cuyo nombre está la cuenta. El dinero ya no es legalmente tuyo y si tienes dos hijos, tienes que abrir dos cuentas.

Lo bueno de este tipo de ahorro es que son cuentas que pueden ser muy simples de abrir — se puede hacer en cualquier banco—. Solo se necesita que uno de los padres, cualquier familiar, sea el custodio. A estas cuentas se pueden transferir inversiones (algo que no se puede hacer en las 529), en ese caso es mejor buscar ayudas de especialistas.

Una vez abierta, tú, los abuelos, los tíos, los amigos… pueden depositar el dinero que queráis en la cuenta con la precaución de que las cantidades por encima de los $14,000 tienen que pagar el impuesto de regalos. Puedes retirar dinero cuando sea necesario sin tener que pagar penalizaciones por ello. Y como recuerda Vilma Vallejo, vicepresidenta y gerente de uan sucursal de TD Bank en Nueva York, te van a dar una tarjeta de ATM con la que se puede sacar cuatro veces al mes y comprobar los estados de la cuenta.

Lo malo de este tipo de ahorro es que, a diferencia de las muy convenientes fiscalmente 529, tienes que pagar impuestos anualmente cuando los rendimientos pasen de $1,000 anuales. Y cuanto más altos, más pagan.

Vallejo recuerda que en su banco no se requiere un balance mínimo para estas cuentas aunque cuando se cumplen los 18 años ya se aplican las mismas normas que al resto.

Pero hay que tener dos cosas en cuenta.

Tu hijo tendrá el control del dinero en la última etapa de su adolescencia. Hay que asegurarse de que se llega a ese momento con las lecciones financieras aprendidas y la cabeza muy fría.

La otra cosa es que lo que tenga la cuenta son activos de tu hijo. Si finalmente acaba con una generosa cantidad de dinero o valores esto puede jugar en su contra a la hora de pedir ayudas financieras a terceros para ir a la Universidad