Anticipan aumento en inmigración ilegal

Ante la falta de una reforma migratoria y la recuperación económica del país, más indocumentados llegarán en busca de trabajo, revela estudio
Anticipan aumento en inmigración ilegal
La inmigración ilegal hacia EEUU se ha incrementado un 45%.
Foto: Archivo

Washington, D.C.- Las continuas mejoras en la economía estadounidense, sumado a la ausencia de una reforma migratoria, contribuirán a un aumento de la inmigración ilegal este año, un fenómeno que ya ha registrado un incremento del 45% respecto a 2011, según un estudio divulgado este miércoles.

El informe de la Fundación Nacional de Política Estadounidense (NFAP), realizado en base a datos actualizados hasta mayo pasado de la Patrulla Fronteriza, indica que el número de arrestos de inmigrantes indocumentados podría superar los 476,557 para fines del año fiscal 2014, que concluye el próximo 30 de septiembre, muy por encima de los 327,577 realizados en 2011.

Según NFAP, la mayor parte del incremento se debe al cruce ilegal de adultos y niños que emigran solos a EEUU, huyendo de la violencia y la pobreza de Centroamérica, o con el deseo de reunirse con sus familiares en este país.

“Este nivel de cruces ilegales probablemente persistirá conforme continúe mejorando la economía estadounidense y el Congreso no aprueba una reforma migratoria que establezca visas para trabajadores con bajas destrezas laborales”, advirtió NFAP.

El informe señaló que aunque el flujo de centroamericanos en la frontera sur ha sido en mayor escala este verano, en realidad continúa una tendencia iniciada hace al menos dos años.

En el año fiscal 2012, por ejemplo, agentes de la Patrulla Fronteriza realizaron 99 mil arrestos de indocumentados no mexicanos, y otros 266 mil de mexicanos. En el siguiente año fiscal, los arrestos de ambos grupos fueron de 148,988 y 265,409, respectivamente.

Stuart Anderson, autor del informe y director ejecutivo de NFAP, con sede en Arlington (Virginia), recomienda la puesta en marcha de acuerdos bilaterales con México y Centroamérica que incluyan permisos de trabajo para inmigrantes de esos países, a cambio de una mayor cooperación en el cumplimiento de las leyes migratorias en EEUU.

Así, el grupo retoma el concepto de la “circularidad” migratoria de antaño, cuando trabajadores mexicanos podían trabajar de forma temporal en EEUU y regresar a su país sin trabas.

El grupo apoya la idea de cambiar “de forma responsable” una ley federal de 2008 si se determina que ésta ha contribuido a la crisis humanitaria en la frontera. Esa ley, promulgada durante la presidencia de George W. Bush, permite que los niños centroamericanos sean trasladados a la custodia del Departamento de Salud y Recursos Humanos (HHS) y tengan derecho a una audiencia ante un tribunal de Inmigración.

No obstante, el informe señaló que, tal como está concebida, esa ley permitirá que algunos niños indocumentados no acompañados puedan permanecer legalmente en el país y el resto probablemente afronte la deportación.

NFAP criticó la actual política migratoria que, a su juicio, se apoya en las autoridades policiales en la frontera sin atender las raíces sociales y económicas que contribuyen a la emigración ilegal.

Haciéndose eco de otros grupos que exigen una reforma migratoria, el grupo advirtió de que sin el debido cambio en la política actual, “los costos en dólares y vidas humanas seguirán siendo sustanciales”.

La publicación del informe coincide con la gira que realiza el presidente Barack Obama en Texas, epicentro de la crisis humanitaria en la frontera sur por la llegada de más de 52 mil niños indocumentados no acompañados y unos 39 mil adultos con niños desde octubre pasado.

Obama prevé reunirse este miércoles con el gobernador de Texas, el republicano Rick Perry, y con líderes religiosos y cívicos, para analizar la crisis de los niños migrantes y la respuesta del gobierno federal para mitigarla.

Su solicitud de $3,700 millones al Congreso para atender la crisis ha suscitado en general reacciones de rechazo de grupos pro-reforma, que critican el énfasis en las deportaciones, y de grupos conservadores, que la consideran insuficiente y exigen la expulsión de todos los indocumentados.