Se reduce obesidad severa entre escolares neoyorquinos

Sin embargo, la prevalencia de la obesidad infantil sigue siendo alta
Se reduce obesidad severa entre escolares neoyorquinos
Los niños deben hacer por lo menos una hora de actividad física al día.
Foto: Archivo

El Departamento de Salud de Nueva York informó este jueves que la tasa de obesidad severa entre los estudiantes de escuelas públicas, que cursan los grados de K-8, se redujo un 9.5% entre los años escolares 2006-07 y 2010-11

Entre los escolares de escuelas públicas en los grados K-8, la obesidad infantil también disminuyó durante este período en un 5.5%, lo que sugiere, según las autoridades, que las estrategias públicas contra la epidemia de obesidad están afectando positivamente a infantes de todos los niveles. Los hallazgos fueron publicados en la revista Preventing Chronic Disease.

“Este informe es prometedor, ya que muestra una disminución en el número de niños con obesidad severa en la ciudad de Nueva York, pero todavía hay mucho trabajo por hacer”, dijo la comisionada de salud, la doctora María Bassett. “Vamos a seguir buscando nuevas formas de reducir y prevenir la obesidad infantil”.

La obesidad severa se define como un Indice de Masa Corporal (IMC) igual o superior al 120%, según la edad y tablas de crecimiento específicas a cada sexo de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

Mientras que la obesidad infantil severa disminuye igual o más rápido que la obesidad general en la ciudad de Nueva York, un estudio reciente mostró que la obesidad infantil severa es cada vez mayor a nivel nacional. El análisis encontró que la prevalencia de obesidad severa en los niños de Estados Unidos entre 2-19 años aumentó a 5.9% en 2011-2012, lo que representa un aumento de más de 50 puntos porcentuales en los últimos 14 años.

Aunque en la ciudad de Nueva York se ha visto un progreso en la disminución de la obesidad severa entre los escolares, la prevalencia de la obesidad infantil sigue siendo alta. En el año escolar 2012-13, el 21% de los estudiantes de escuelas públicas en los grados K-8 eran obesos.

Los niños con obesidad severa aumentan sus riesgos de sufrir enfermedades, incluyendo la presión arterial alta, colesterol alto y resistencia a la insulina, entre otros. Los niños obesos son más propensos a convertirse en adultos obesos, lo que significa que están en mayor riesgo de desarrollar enfermedades como la diabetes y afecciones del corazón.

De acuerdo a las autoridades de salud, la obesidad y las enfermedades relacionadas, como la diabetes, siguen teniendo proporciones epidémicas en la ciudad de Nueva York debido al consumo de alimentos poco saludables y las gaseosas, producto de la comercialización agresiva de los mismos entre los menores.

Para reducir la obesidad, el Departamento de Salud sugiere lo siguiente:

• Los niños y adultos deben hacer por lo menos una hora de actividad física al día.

• Evitar beber calorías, eligiendo agua y leche baja en grasa en vez de jugos altos en calorías, bebidas azucaradas y refrescos.

• Aumentar el consumo de frutas y verduras en lugar de alimentos altos en calorías como dulces y papas fritas para prevenir la obesidad y sus consecuencias negativas para la salud.