Paciente aislado en hospital de NYC no tiene ébola

El hospital Monte Sinaí informó hoy que la persona que ingresó el lunes no padece la contagiosa enfermedad
Paciente aislado en hospital de NYC no tiene ébola
Enfermeros liberianos trasladan el cuerpo de una víctima del virus Ébola hasta un sitio para quemarlo, en la comunidad de Banjor.
Foto: EFE / AHMED JALLANZO

MANHATTAN, Nueva York – El hospital Monte Sinaí de Nueva York informó este miércoles que el paciente que ingresó el lunes con síntomas similares a los del ébola dio negativo en las pruebas de esta enfermedad y se encuentra en condición estable.

“Queremos informar de que el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC en sus siglas en inglés y que se encuentra en Atlanta) ha determinado que el paciente que permanecía en régimen de aislamiento desde el lunes 4 de agosto en el Monte Sinaí ha dado resultado negativo en las pruebas del ébola”, aseguró el centro sanitario en un comunicado.

“El paciente se encuentra en condición estable, está mejorando y permanece bajo cuidados de nuestros médicos y enfermeras”, añadió.

El hospital había estimado un período de entre 24 y 48 horas para determinar si la persona que ingresó el pasado lunes con fiebres altas y síntomas gastrointestinales y que había estado en el último mes en África Occidental sufría o no el ébola.

En todo momento, los médicos del Monte Sinaí llamaron a la calma, después de que las alarmas se dispararan en Estados Unidos.

Nancy Writebol, una misionera que trabajaba en Liberia tratando pacientes con ébola con la organización Samaritan’s Purse, y Kent Brantly, médico de la misma organización que también fue contagiado en el país, son hasta ahora los únicos casos confirmados de estadounidenses con el virus y ambos están el Hospital Universitario de Emory, diseñado para tratar enfermedades altamente contagiosas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha registrado hasta hoy 1,711 contagios, 932 de ellos mortales, en Liberia, Sierra Leona, Nigeria y Guinea Conakry, país este último donde comenzó el brote, el pasado 22 de marzo.

La enfermedad, que se transmite por contacto directo con la sangre y fluidos corporales de personas o animales infectados, causa hemorragias graves.

La OMS ha activado la Red Global de Alerta y Respuesta (GOARN, por su sigla en inglés) -formada por agencias internacionales, gobiernos, universidades y otras entidades- y ha solicitado especialistas en diversas áreas que puedan viajar a los países implicados para intentar contener el brote.