Jornada a favor del aumento de salario en cadenas de comida rápida

Trabajadores hispanos dieron su testimonio durante una multitudinaria congregación
Jornada a favor del aumento de salario en cadenas de comida rápida
José Carrillo, Pastor Michael Walrond Jr. y Michael González luchan por aumento de salario.
Foto: Alexandra Ochoa

Nueva York- Desde muy temprano este domingo don José Carrillo, de 81 años, se encontraba estudiando el discurso que iba dirigir frente a una de las congregaciones bautistas más pretigiosas de Harlem a favor del aumento de salario a $15 la hora para los trabajadores de restaurantes de comidas rápidas en Nueva York.

A pesar de su edad, don José todavía es un trabajador de mantenimiento en uno de los locales de la cadena Mc Donalds de Manhattan. “Trabajo principalmente porque es una necesidad en esta ciudad. No puedo vivir con lo que me dan del ‘welfare’”, aseguró el inmigrante peruano, quien llegó a Nueva York hace 17 años y los últimos 10 ha estado trabajando para la popular cadena de comida rápida.

Don José contó que empezó ganando $7.25 la hora y que hoy le pagan $8.10. “Es muy poco. Aunque vivo solo no me alcanza, mucho menos a mis compañeros que tienen niños y familia que mantener”, dijo.

El Pastor Michael Walrond, Jr. de la Primera Iglesia Bautista Corinthian, con unos 8 mil miembros, dijo que se involucró en la campaña mundial por el aumento de salario hace casi dos años porque es una necesidad apremiante en su comunidad y en la ciudad. “Esta lucha es parte de nuestra identidad y no podemos quedarnos callados cuando la gente paga en promedio $2400 de alquiler en este sector y escasamente tiene un promedio mensual de ingresos de $2000”.

Walrod agregó que la luchan por un aumento de casi el 100% porque la idea es conseguir un ingreso digno y no un incremento pequeño para sencillamente subir un peldaño en el nivel de pobreza. “No es justo que una industria que mueve más de 20 mil millones de dólares al año pague a sus trabajadores un salario de miseria”.

La iglesia Bautista y Don José hacen parte de la lucha mundial de los trabajadores de restaurantes de comidas rápidas por el aumento de salario en el que participan 150 ciudades en Estados Unidos y 33 países en el mundo en seis continentes promovida por el Sindicato Internacional de Trabajadores.

La cadena McDonalds dijo en un comunicado de prensa que, “nuestros restaurantes ofrecen pagos y beneficios competitivos con oportunidades para crecer laboralmente”.

Un reciente análisis del Instituto de Políticas de Empleo indicó que un incremento de $15 la hora obligaría el despido de medio millón de trabajadores de restaurantes de comidas rápidas en el país.

Para Michael González, quien ha trabajado por más de dos años para McDonalds y participó en la Convención Nacional de Trabajadores en Chicago el mes pasado el aumento de salario es inminente. “No se puede pagar alquiler, comprar la Metrocard y comprar comida con un salario tan miserable. No es un trabajo que ofrece una vida digna y eso no es justo”.

Walrod concluyó que la situación termina afectando a toda la comunidad y al gobierno. “Si la gente no gana lo suficiente para vivir, la ciudad tienen que invertir más en albergues, programas de alimentos y otros beneficios solo porque una industria que hace millones de dólares no paga suficiente a sus empleados”.