El legendario bar ‘Subway Inn’ cerrará después de 77 años

Cientos de personas llenan el bar cada noche, como un ritual de despedida

El Bar Subway Inn de Manhattan por donde han pasado Marilyn Monroe, Frank Sinatra y  Tony Bennett.
El Bar Subway Inn de Manhattan por donde han pasado Marilyn Monroe, Frank Sinatra y Tony Bennett.
Foto: Gerardo Romo / El Diario

El tradicional Bar Subway Inn baja sus cortinas después de 77 años de vida.

Ubicado en la calle 60 con Lexington Ave., fue un punto de encuentro de varias generaciones que hoy lloran su pérdida.

¿La causa? Se tiene que demoler para un nuevo proyecto inmobiliario.

Marcello Salinas trabaja en el lugar desde hace 42 años, y desde el 2006 es su propietario. Llegó a Nueva York desde su natal Lima, Perú, en 1972 buscando un mejor futuro. Recuerda que esos años fueron duros y le tocó dormir en trenes, en los cines que funcionaban 24 horas y en subterráneos. Laboraba en lo que salía, hasta que encontró trabajo en Subway Inn, donde empezó limpiando y haciendo lo que fuera necesario, hasta transformarse en la mano derecha de quien era el antiguo propietario.

Ahora lucha por mantener con vida un bar ícono de la ciudad y me invita a sentarme en la misma antigua y larga barra de madera por donde han pasado Marilyn Monroe, Frank Sinatra, Tony Bennett, o Benicio Del Toro. La música suena fuerte y sus pequeñas luces rojas iluminan el lugar.

El Diario: ¿Cómo ve la reacción de la comunidad ante el cierre de Subway Inn?

Marcello Salinas: Estoy impactado, no puedo creer la cantidad de gente que nos manifiesta su solidaridad y que está firmando para que el negocio siga. Todos los días el bar se llena, la gente se saca fotos para recordar y nos dicen que están muy tristes.

¿Qué hace de este bar un lugar tan único?

Siempre han abierto bares al lado de nosotros y nunca han podido competir. Y usted ve el lugar, está viejito está reparado pero tiene magia, tiene atmósfera, el ambiente, es difícil de explicar, además, todos se conocen y se mezclan. Gente trabajadora de Bloomingdales, ejecutivos, estudiantes, todos llegan de distintos lugares, es como una familia. Si llegan hasta los empleados de los otros bares a tomar aquí cuando cierran.

¿Y qué explicación le han dado para pedirle el local?

Ninguna, no quieren hablar con mi abogado y no es justo. Nosotros trabajamos duro. Pagamos $22,000 de renta al mes y no tengo cocina, nosotros vendemos mucho para ganar un poco. Y es un negocio familiar, trabajan aquí mis tres hijos y mi señora. Lo que pedimos por último es que respeten el contrato y nos permitan trabajar hasta febrero. Además desde que nos informaron que no podíamos seguir con el negocio el pasado 31 de julio, estamos pagando mil dólares diarios.

¿Tiene planes de abrir otro bar?

Sí, tengo que estar en movimiento, estamos todos trabajando y buscando otro sitio. Pero las rentas en este sector son muy caras y la compañía que construirá los nuevos edificios se queda con el nombre Subway Inn y hasta con el antiguo letrero luminoso que tengo afuera. Todo esto se verá en la corte, yo sólo pido que podamos tener un juez justo. Yo no tengo una cadena de bares, Pero ésta es como mi casa y si me sacan es como dejarme en la calle. Pero saldremos adelante.

Al terminar la entrevista don Marcello Salinas sigue trabajando inmediatamente, limpiando y preocupado de cada detalle.

En tanto, sus hijos y clientes del bar, organizaron una campaña llamada “Save Subway Inn”, que ya tiene miles de firmas reunidas y una página en Facebook. Pero al parecer, la suerte ya está decidida y cientos de clientes cada noche están llenando el lugar, como un ritual de despedida, “con mucha nostalgia” nos dijeron algunos, “estamos haciendo sonar las últimas copas en el Subway Inn”.