Flushing, la otra Roosevelt (fotos)

Un país lejano a la vuelta de la esquina gracias al tren 7

Flushing, la otra Roosevelt (fotos)
La avenida Roosevelt, en Flushing, es la tercera área comercial más movida de Nueva York.
Foto: Gerardo Romo / EDLP

@JoaquinBotero

El tren 7 en Queens va estos días abarrotado de amantes del tenis que van al U.S. Open. Si en vez de deporte quieres aventura, sigue hasta la última estación de esta línea: en el corazón de Flushing. Este barrio a primera vista parece un lejano país asiático, pero si se recorre con cuidado deja ver su variedad, y por supuesto, su sabor hispano.

Nada más salir a la bulliciosa calle Main en su confluencia la Roosevelt, uno descubre rápido por qué se trata de la tercera área comercial más movida de Nueva York, después de Times Square y Herald Square en Manhattan.

La mayoría de los negocios tienen nombres chinos y coreanos, y, a cualquier hora del día, una multitud abarrota sus aceras, entre olores a incienso y comida china. Pero el caminante hispano se puede encontrar de repente con nombres familiares como un Delgado Travel o con el restaurante Latin Bakery, que tiene la bandera de Colombia en el escaparate.

El dueño actual del Latin Bakery Restaurant, en la citada calle, es dominicano; el anterior colombiano y el anterior argentino. Los empleados son mexicanos, dominicanos y colombianos. Se venden panes, postres, frituras y bebidas colombianas, y hasta la famosa bandeja paisa. Aunque los clientes son hispanos en su mayoría, también los asiáticos buscan allí una alternativa a sus sabores que tanto abundan en Flushing. “Les gusta el mondongo, el sancocho, la almojábana, el buñuelo. A veces vienen chinos que hablan perfecto español, nacidos en Venezuela o Argentina“, cuenta la vendedora.

Flushing limita al oeste con el parque Flushing Meadows–Corona, al este con el Utopia Parkway, al sur con el Long island Expressway y al norte con el Willets Point Boulevard. Según el Censo de 2010, 50% de la población es asiática, 28% blanca, 8% hispana, 6% negra, y el resto de otras razas. Los latinos del vecindario residen hacia East Flushing cerca a Parsons Blvd.

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El mexicano Cristian Díaz (22) trabaja desde hace cinco años en Lewis Pharmacy, en la esquina de la Roosevelt y Union, donde hay un estante con productos medicinales hispanos. Díaz es el enlace con los clientes colombianos o salvadoreños y ahora estudia enfermería. Albert Hwang (30), el hijo del dueño, aprendió español en la escuela y lo practica con los clientes. Recuerda con alegría cuando fue con su iglesia cristiana a hacer trabajo de misionero en República Dominicana.

Flushing es considerada una de las comunidades con más diversidad religiosa en el país. Hay más de 200 lugares de oración en un área de 6.3 kilómetros cuadrados.

“Me gusta la zona porque es tranquila”, dice la mexicana Irma Ariza (48), quien lleva quince años viviendo cerca de Northern Boulevard. Cuenta que cuando llegó, iba a la Iglesia Católica a misa en español y el cura les pedía a los mexicanos que levantaran la mano. “Y no eran más de cinco familias, comparadas con la mayoría colombiana o salvadoreña, pero ahora han aumentado los números”.

Para conseguir productos mexicanos antes tenía que ir a Corona, pero poco a poco aumentan las opciones. “Los tenderos chinos y coreanos empezaron a vender lácteos, tortillas y aliños”, agrega.

Entrevista

Galdino Vásquez (70 años), Distrito Federal

Galdino Vásquez lleva 18 años viviendo y trabajando en la calle Union, entre Northern Blvd. y la avenida 37, frente a la escuela secundaria.

Aunque no habla inglés ni chino ni coreano, el nativo de Ciudad de México parece mover los hilos de su calle en pleno Flushing.

¿Cómo era su trabajo cuando llegó?

Era el conserje de todos los edificios de la calle. Botaba la basura de todos y me encargaba de los arreglos. Lo que no podía hacer, lo subcontrataba con amigos. Pero con los cambios de propietarios fui perdiendo algunos edificios. Ahora sólo me encargo de botar la basura de tres y vivo en el sótano de uno. No hablo inglés, pero lo entiendo. Lo veo todo. La gente me quiere y me dice “Adiós México”.

¿Cómo era este barrio hace veinte años?

Los primeros años era más peligroso. Antes los muchachos de la escuela se subían a hacer diabluras a uno de los edificios o algunas personas robaban tarde en la noche. La Policía ha cambiado todo. Ahora la gente camina a las dos de la mañana y no hay problema.

¿No teme que más adelante alguno de sus jefes lo jubile o le pida que desocupe?

Mis jefes son un coreano, un chino y un gringo. Me quieren y me van a dejar acá para siempre. No pienso regresar a México. A mí me va bien porque soy respetuoso, eso vale más que el dinero o el poder. Veo poco porque en México fui soldador y no me protegí. Por lo demás, nunca me he enfermado por tantos árboles acá, contrario al D.F.

¿Qué le gusta hacer en sus ratos libres?

Voy al casino de Jamaica casi todos los días. Nunca voy a la Roosevelt. Ni porque me lleven de gorra (gratis).

Historia:

Flushing fue fundada en 1645 por colonos holandeses. El nombre surgió de la transformación al inglés del nombre holandés Vlissingen, una ciudad al sur de Los Países Bajos.

Cultura popular:

La banda de rock KISS tocó por primera vez en el Coventry Club, en Queens Boulevard, en 1973. Se dice que de ahí surgió el nombre Kissena Blvd., una de las principales vías del barrio.

Transporte:

Flushing tiene cinco estaciones del Long Island Rail Road, más la estación Main Street del tren 7. También es recorrido por 20 rutas del buses de la MTA y dos de los buses expresos del condado de Nassau.

Un restaurante:

Latin Bakery Restaurant. Pollos y carnes a la brasa. Piqueteadero, panadería y repostería colombiana/41-41 Main St.(718) 961-8900.

Estación de policía:

Cuartel 109 3705 Union St. (718) 321-2250.

Biblioteca pública:

Queens Library. 41-17 Main St. (718) 661-1200.

Bienes raíces para comprar:

Estudios promedian $200,000. Apartamentos de una habitación, $250,000. De dos habitaciones, $370,000. Una casa de cuatro habitaciones, $780,000.

Para alquilar:

Estudios promedian $1,100. Apartamentos de una habitación, $1,200. De dos habitaciones, $1,800. De tres habitaciones, $2,200. Casa de tres habitaciones, $2,300.