Latinos no hablan de depresión

Prejuicios y estigma son los obstáculos que enfrentan los pacientes de origen hispano
Latinos no hablan de depresión
Foto: Archivo

Atlanta

Los prejuicios y el estigma en torno a la depresión son unos de los principales obstáculos que enfrentan los pacientes latinos que se ven afectados por la enfermedad, que en muchos casos prefieren ocultarla por temor a ser juzgados.

De acuerdo al presidente del Instituto Latino de Salud del Comportamiento (LBHI, por sus siglas en inglés), con Alex Kopelowicz, la educación es un pilar para afrontar este tipo de dolencias.

“Gran parte del problema en la comunidad latina tiene que ver con el estigma que está asociado con la depresión y los trastornos mentales en general, por ello una de las cosas más importantes es que la gente entienda que es un mal como cualquier otro, como la enfermedad del hígado, del estómago o del corazón. Solo que en este caso se trata de una enfermedad del cerebro”, dijo a Efe el psiquiatra.

Kopelowicz, que ha llevado a cabo un amplio trabajo de investigación y ha promovido iniciativas de apoyo en la comunidad hispana, aseguró que la educación es clave para lograr un mejor entendimiento de la enfermedad entre esta comunidad.

De acuerdo con cifras de los Institutos de Salud (NHI) citadas por Kopelowicz, el 54% de los hombres latinos que experimentan al menos un episodio de depresión serio en su vida no reconocen tener un problema de salud mental.

“La proporción de latinos que padecen de la enfermedad no es tan diferente con respecto a otros grupos étnicos; lo que sí es diferente es el número de latinos que buscan tratamiento si tienen la enfermedad o cuando buscan tratamiento no le dan continuidad como otros grupos”, indicó el médico.

De acuerdo con NHI, los hispanos son reacios a buscar tratamiento contra la depresión, en muchos casos por temor a que esto les perjudique en sus trabajos, aunque no existe evidencia de que haya relación entre ambos factores.

Por el contrario, de acuerdo con el experto, el no tratar la depresión puede conllevar a ausentismo y disminución de la productividad.

El experto señaló además, que como parte del estigma que rodea a esta enfermedad entre los latinos, es común que quienes busquen ayuda no lo hagan con un especialista en la materia, como un psiquiatra o psicólogo, sino con un médico primario.

“La gran mayoría de los latinos que buscan tratamiento no van al especialista en psiquiatría, sino que le dicen al médico que les está tratando por diabetes o la presión arterial lo que sienten y muchas veces esos médicos tienen mayor dificultad en diagnosticar la enfermedad”, dijo Kopelowicz.

El psiquiatra recomienda acudir a un especialista para poder diagnosticar de forma adecuada la depresión y poder así determinar cuál puede ser el tratamiento más eficaz.

La depresión no siempre se manifiesta con síntomas tan obvios como la tristeza o falta de apetito o interés, de acuerdo con el experto. Por ello, es importante acudir a un especialista que pueda diagnosticarla lo más pronto posible.

“El síntoma más obvio es sentirse triste, pero eso solo el 50% de las personas que padecen de depresión lo experimentan. Es más común un sentimiento de no sentir el mismo placer o ánimo por hacer las cosas que antes sí se disfrutaban”, señaló.

No obstante, no todo el panorama es “oscuro” para los hispanos con respecto a la depresión, ya que, de acuerdo con el especialista, entre los inmigrantes con menos tiempo de haber llegado a este país, parece haber una menor propensión a la enfermedad.

“Varios estudios recientes han encontrado que las personas que han emigrado a Estados Unidos recientemente, gente que uno pensaría que tienen más riesgo de padecer de depresión porque vienen en situaciones difíciles, tienen menos riesgo que quienes han estado por más tiempo acá. Es lo que se conoce como ‘la paradoja hispana'”, aseveró.