Un teatro latino

Nativo de Chichigalpa, Nicaragua

43 años y 27 en Nueva York.

Ricardo J. Salazar es actor y el asistente personal de Miriam Colón, fundadora y directora del Teatro Rodante Puertorriqueño, ubicado en la calle 47 entre Octava y Novena avenidas.

¿Cómo ha sido el pedazo de historia que le ha tocado?

El teatro fue fundado en 1967 por la señora Miriam Colón en una antigua estación de bomberos. La idea fue llevar teatro latino a los barrios con latinos. Es rodante porque vamos haciendo teatro no sólo acá, también en las calles y en los parques de Nueva York. Además en el área triestatal y Pensilvania.

¿Cómo era hacer teatro hace veinte años?

Fue, es y seguirá siendo genial. La gente que no puede pagar un teatro, pues goza esto en su barrio. Ven algo colorido, dicen que es como televisión en vivo. Les llama atención la vestimenta, sobre todo cuando hacemos teatro clásico.

¿Los latinos apoyan el teatro?

Desafortunadamente, no. Siempre nos toca movernos en la búsqueda de público. Pero somos un icono del teatro latino al igual que el Intar Theatre. A raíz de nosotros surgieron otras compañías como Repertorio Español, Thalía y Pregones. La cercanía con Broadway nos ha mantenido vigentes.

¿Qué cambios ha visto en el barrio?

Hace más de 17 años era peligroso y ahora es seguro. En ese entonces la renta me costaba $300. Pero ya ves cómo está todo de caro y comercial. Algunas personas han querido cambiar el nombre a Clinton, pero por fortuna nos hemos opuesto