A la caza del voto joven

En este sector del electorado existe poco interés por los comicios de noviembre
A la caza del voto joven
Estos jóvenes tratan de terminar con la apatía electoral en Estados Unidos.
Foto: suministrada

Washington, D.C

Con papeleta en mano, la inmigrante mexicana Jacqueline Meza, en Los Ángeles (California), realizará otro de sus sueños en EEUU: emitir su voto por primera vez en los comicios del mes próximo.

Decenas de miles de jóvenes latinos como Meza son el blanco de intensas campañas de movilización del voto. Actualmente los jóvenes latinos son los que menos ejercen su derecho al voto en EEUU, lo cual los convierte en una masa prácticamente invisible.

De hecho son el grupo con mayor marginación cívica y piensan que su voto no tiene peso, señala el Centro para Información e Investigación sobre Aprendizaje y Participación Cívica (CIRCLE).

Aunque cerca del 40% de los jóvenes latinos entre 18 y 29 años de edad se inscribieron en los comicios de “mitad de término” de 2012, la mayoría de estudios da cuenta de su escasa motivación para votar.

El reto de grupos cívicos como “Mi Familia Vota” (MFV), el Consejo Nacional de la Raza (NCLR) y la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos (NALEO), es que ese “potencial” se convierta en verdadero poder político.

“Los jóvenes latinos son el futuro de nuestro movimiento y el futuro de nuestra nación, y nos toca recordarles que tienen la responsabilidad cívica de votar”, explicó Ben Monterroso, director ejecutivo de “Mi Familia Vota”.

Según el Centro de Investigación Pew, la apatía electoral aqueja, en general, al 32% de los latinos, que no se han inscrito para votar, nunca o casi nunca votan, o no siguen de cerca los asuntos políticos que afectan sus vidas.

El contacto personal, en particular con los jóvenes, es importante –son además el “anzuelo” para movilizar a sus padres- y por ello los activistas visitan secundarias, recintos universitarios, estadios, ferias, festivales de música, y demás sitios que congreguen a jóvenes.

Según Monterroso, Meza es prueba de que estos esfuerzos están surtiendo efecto: ella obtuvo la ciudadanía a través de un taller de MFV y votará “por ella misma y por los que no tienen voz”.

“Me emociona mucho el poder participar en estas elecciones”.. “Mis padres y yo esperamos diez años para conseguir la residencia, y solicité la ciudadanía en cuanto pude. Esperé muchos años esta oportunidad para que se escuche mi voz”, explicó Meza, nacida en Tijuana y una de los voluntarios de Mi Familia Vota para movilizar el voto de los jóvenes, incluso en las redes sociales