“Stop and frisk” continúa debatiéndose en tribunales

Acusan al sindicato de Policía de entorpecer las reformas del NYPD que incluyen abolir esa práctica calificada como discriminatoria

“Stop and frisk” continúa debatiéndose en tribunales
La Defensora Pública, Letitia James (centro), y activistas protestan frente a la Corte Federal de Apelaciones.
Foto: Alexandra Ochoa / El Diario

Nueva York – Aunque diera la impresión de que la práctica de “stop-and-frisk” (“detención y cacheo”) ya es cosa del pasado, resulta que todavía esa táctica policial es debatida en un tribunal de apelaciones, donde se deberá decidir si es eliminada definitivamente o no. Este miércoles un grupo de líderes políticos y comunitarios acusaron al Sindicato de Policía (PBA), de estar entorpeciendo las reformas del NYPD por haber apelado la decisión de la Corte Federal de Distrito de abolir el “stop-and-frisk” por ser discriminatorio.

Los manifestantes se reunieron frente a la Corte Federal de Apelaciones una hora antes de una audiencia y calificaron la apelación presentada por PBA para mantener vigente la práctica como una “maniobra”, que tendría como objetivo ejercer presión para tomar ventaja en las negociaciones que adelantan con la Administración para su nuevo contrato laboral.

De esta manera los jueces del Segundo Distrito José A. Cabrales, John M. Walker y Barrington D. Parker empezaron a escuchar los argumentos de la ya larga batalla legal contra esa práctica y que parecía haberse decidido tras el voto popular durante la última elección de alcalde, y haberse sellado luego del retiro de la apelación de la Ciudad por parte de la actual Administración, pero que fue revivida tras la nueva demanda de apelación impulsada por PBA.

“Es hora de que el Segundo Circuito permita que el proceso de reforma de la Policía continúe, desestimando la demanda de PBA”, dijo la Defensora Pública Letitia James. “Esto en realidad se trata de una maniobra del sindicato para entorpecer el proceso de reforma y ganar ventaja en la negociación de su nuevo contrato”, agregó.

Los manifestantes apuntaron que muchos neoyorquinos deberían estar sorprendidos de que la abolición de la táctica de “detención y cacheo” continúe empantanada incluso después de que la actual Administración retirara la apelación de la Ciudad presentada por la anterior administración de Michael Bloomberg, y luego que la Corte Federal de Distrito la declarara inconstitucional por involucrar discriminación racial.

  • Durante la administración de Michael Bloomberg el uso de “detención y cacheo” aumentó en más de un 600%.
  • En promedio 9 de cada10 detenciones no terminaron en arrestos ni multas.
  • Cerca del 90% de los detenidos fueron afroamericanos o latinos.
  • NYPD realizó más de medio millón de detenciones durante el 2012.
  • Hubo al menos 5 millones de detenciones durante la administración de Bloomberg.

“PBA está en ferviente desacuerdo con la abolición de la práctica que obviamente sólo protege sus intereses, como la defensa de los oficiales en el caso de Eric Garner, pero no los intereses de la ciudadanía”, dijo el abogado Johnathan Moore, uno de los juristas en la demanda contra la política.

Precisamente, una de las promesas de campaña del acalde Bill de Blasio fue terminar con la práctica de “detención y cacheo”, y por eso la movida de PBA es vista por muchos como un reto contra la actual Administración y contra la mayoría de los neoyorquinos que votaron por su abolición hace más de un año. “Los jueces deben derogar la apelación sencillamente porque PBA no tiene la potestad para imponer una medida que va en contra de los intereses de la mayoría”, indicó Donna Lieberman, directora ejecutiva de Unión de Libertades Civiles de Nueva York.

Una petición para obtener un comentario de PBA por parte de El Diario no fue contestada.

Mientras el futuro de la práctica de “stop-and-frisk” continua debatiéndose en corte, este miércoles se supo que instructores de la Academia de NYPD ya se están familiarizando con un nuevo currículum que se enfocará en cómo manejar las confrontaciones en la calle sin el uso de fuerza mortal.

NYPD dijo a través de un portavoz que el próximo mes comenzarán a reentrenar a 35,000 miembros de la fuerza y aunque no ofreció detalles sobre las nuevas tácticas, la expectativa es que los oficiales aprendan a apaciguar situaciones de manera verbal y dominar físicamente a los sospechosos sin causarles daño. Los uniformados podrán usar la fuerza en casos donde su vida está en peligro.

La reforma vino luego de que el Comisionado de Policía Bill Bratton prometiera una revisión “de pies a cabeza” tras la muerte de Garner ocurrida en julio en Staten Island cuando un oficial le aplicó una llave de estrangulamiento.

El reentrenamiento de los oficiales podría costar unos $25 millones y comienza luego de que cuatro administradores de NYPD viajaron a Los Angeles y Las Vegas, además de entrevistarse con autoridades de Toronto y New South Wales, en Australia, en una misión de búsqueda de las mejores técnicas.

“(El departamento de South Wales) tiene uno de los entrenamientos más puntuales en el uso de la fuerza, como manejar situación de confrontación y con situaciones potencialmente volátiles”, dijo el portavoz de NYPD, quien agregó que los policías de las patrullas y de las unidades sin marcas entrenaran juntos, “así podrán trabajar cómo un equipo”, indicó.

Otra de las reformas en estudio por NYPD incluye el uso de cámaras corporales para los oficiales. Hasta ahora se sabe que se adelanta un programa piloto con unas 50 cámaras distribuidas en 5 diferentes cuarteles de la ciudad. NYPD no suministró información sobre una posible expansión del programa.

Al respecto el Reverendo Al Sharpton dijo mediante un comunicado sentirse satisfecho de que NYPD estuviera adelantando la reforma, pero que el mayor ejemplo sería el enjuiciamiento del oficial Daniel Pantaleo, acusado de aplicar la llave de estrangulamiento que causo la muerte de Garner. “Es bueno que el Comisionado Bratton está cumpliendo con su palabra, pero la Policía debe asumir su responsabilidad cuando comete errores”, concluyó.