La inusual labor del matemático deportivo

Los números juegan un papel cada vez más importante en el ámbito deportivo
La inusual labor del matemático deportivo

Cuando uno piensa en un matemático no suele asociarlo con el deporte.

De hecho, el estereotipo sugiere que ambas disciplinas están en puntas opuestas del espectro de actividades.

Pero lo cierto es que los números juegan un papel cada vez más importante en el ámbito deportivo.

Mientras que hace unas décadas las únicas cifras que importaban eran las del resultado o las que marcaba el cronómetro, hoy no hay deporte que le escape a las estadísticas.

Cualquier transmisión televisiva de cualquier evento deportivo incluirá los más variados datos sobre ese encuentro.

El historial del deportista, cuántas veces se enfrentó con su rival y cómo fueron los resultados.

Las distancias, los ángulos, la cantidad de veces que algo ocurre… casi todo está medido.

Lo único que faltaba era alguien que analizara todos esos datos y sacara conclusiones.

Y así nació la figura del matemático deportivo.

“Yo tengo un lema: lo que se puede medir, se puede mejorar”, le dice a BBC Mundo Marcelo Albamonte, un contador y extenista que se dedica a esta inusual profesión.

Desde hace un par de años, Albamonte asesora a uno de los mejores tenistas de Argentina, Juan Martín del Potro, quien llegó a ocupar el puesto número 4 del ranking mundial.

Información

En 2011, Albamonte desarrolló un software que le permite ampliar la información que puede recoger de un jugador.

“En general las tecnologías de medición siguen lo que hace la pelota pero con Tenis Metrics se puede seguir lo que hace el jugador”, explica.

Gracias a esta ayuda, sumada a su observación detallada, el asesor ha logrado brindar a Del Potro y sus otros clientes información valiosa que puede servir para vencer a un rival.

“Muchos jugadores son previsibles, se pueden estudiar sus patrones repetidos para anticipar lo que harán”, detalla.

Un ejemplo concreto es el break point, o punto para el quiebre, el momento cuando un tenista puede superar a su contrincante que está sacando.

“Es común que se repitan jugadas en estos momentos más tensos, algo que puede ser inconsciente”, observa Albamonte.

Los análisis que hace este matemático deportivo no sólo buscan anticipar lo que hará el rival, sino que también alertan al jugador sobre sus propias tendencias, para que las pueda cambiar si así lo desea.

Este año, el experto fue contratado por la Federación Colombiana de Tenis como parte de sus preparativos para enfrentar a Canadá por la Copa Davis.

Y también asesora a los jugadores Santiago Giraldo (colombiano, número 31 del mundo) y al argentino Federico Delbonis (60).

Mejores torneos

Pero las matemáticas no sólo sirven para mejorar el rendimiento de los deportistas.

También pueden mejorar la eficiencia de las competencias mismas.

El chileno Leandro Shara es contador y amante del deporte, al igual que Albamonte, pero su obsesión es modelar torneos.

“Los formatos de los torneos son iguales desde la época de Espartaco. Con mi fórmula puede haber más participantes en la misma extensión de tiempo, y son más competitivos”, destaca a BBC Mundo.

Shara es el fundador de Match Vision, una empresa que se dedica a asesorar en la organización de competencias deportivas.

En 2010, el experto fue contratado por la Confederación de Fútbol de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (Concacaf) para rediseñar las eliminatorias de cara al Mundial de Brasil 2014.

Hasta ese momento, los equipos con menos experiencia a los que les tocaba en suerte un rival muy superior quedaban relegados de inmediato.

“Si en el sorteo a un país como Jamaica o República Dominicana le tocaba contra un rival muy duro como México, quedaban afuera habiendo jugado sólo un partido de ida y otro de vuelta”, explica.

Shara creó un nuevo sistema que dividió a los países en tres categorías: emergentes, medios y fuertes, y eso permitió que todos tuvieran garantizado al menos seis encuentros antes de quedar afuera.

En la práctica, eso significó que las naciones con menos tradición futbolísticas pudieron ampliar su experiencia, dando mayor exposición a sus jugadores y brindando más oportunidades a sus seguidores de verlos en acción.

Grandes desafíos

Además de la Concacaf, Shara ha asesorado a la Unión de Asociaciones de Fútbol Europeas (UEFA), y a las máximas asociaciones del tenis mundial (ATP, WTA e ITF).

Pero su ambición más grande es ser convocado para reformular las dos citas deportivas más importantes del planeta: el Mundial y los Juegos Olímpicos.

Según el especialista, las matemáticas podrían mejorar de manera significativa ambas competencias.

Shara dice tener la fórmula para que en el Mundial puedan participar 36 o 40 países, en el mismo lapso de tiempo que ahora usan los 32 actuales.

Y asegura tener un sistema que pondría fin a la especulación que genera la fase de grupos, donde muchas veces el tercer encuentro se juega según la conveniencia del resultado que busque cada equipo para colocarse mejor en la siguiente ronda.

Por otra parte, el experto afirma haber diseñado una estructura que mejoraría la competencia en las Olimpíadas.

Como ejemplo usa el caso de una compatriota, la jugadora de tenis de mesa Berta Rodríguez, quien representó a Chile en cuatro Juegos Olímpicos consecutivos.

“A pesar de que Berta pasó 12 semanas de su vida en Villas Olímpicas lo cierto es que solo jugó cuatro partidos olímpicos en toda su vida, porque siempre perdió en primera rueda”, ejemplificó.

El consultor deportivo propone un sistema que garantizaría más encuentros en el mismo lapso de tiempo.

Además, asegura tener la solución para que el torneo de fútbol en las Olimpíadas se juegue en las tres semanas de competencia y no tenga que empezar antes de la inauguración, como ocurre actualmente.

Ciencia aplicada

Expertos como Shara y Albamonte están convencidos de que la manera de mejorar el deporte no es sólo entrenar el cuerpo sino hacer un mayor uso de la ciencia.

Con el fin de fomentar el vínculo entre estas disciplinas, el argentino fundó el Programa Universitario de la Asociación Argentina de Tenis (AAT).

El programa investiga cómo la ciencia puede mejorar el deporte.

En 2010, la AAT lanzó el Concurso de Investigación en Ciencias Aplicadas al Tenis, en el que participan todos los años personas de todo el mundo.

Un ganador fue un proyecto para crear una silla para el árbitro (que normalmente se sienta en altura) que se puede adaptar a una silla de ruedas, y así permitir que una persona con discapacidad motriz ocupe este rol.

Otro trabajo creó una aplicación para celular que permite recoger estadísticas de jugadores, y es útil para los entrenadores.

Muchos han presentado propuestas que aportan una perspectiva psicológica del tenis, como un análisis de los rasgos obsesivos en jugadores de alto rendimiento.

¿Demasiado análisis?

Hay quienes creen que tantos análisis y estadísticas desvirtúan la naturaleza del deporte.

Después de todo, la intuición y el talento son parte de lo que hace a los deportistas de elite tan únicos, y el azar es uno de los elementos que más enriquece el espectáculo del deporte.

Si el avance de los números continúa, ¿llegará el día en que un encuentro deportivo se torne en algo predecible, y quien gane sea el que mejor estudió a un rival?

Albamonte descarta este escenario.

“Sin lugar a dudas la ciencia y las matemáticas pueden mejorar el rendimiento de un deportista pero nunca van a hacer que un deportista malo se convierta en bueno”, asegura.