Thanksgiving con estilo

Algunos consejos de decoración y etiqueta para tu fiesta familiar de este jueves

Thanksgiving con estilo
Dale un toque cálido y personal a tu celebración de Thanksgiving.
Foto: Shutterstock

Claudia Castro Val/@ClaudiaFresh

Si vas a ser la anfitriona de la celebración de Thanksgiving de este año, ante todo considera que es una perfecta oportunidad para demostrar a tu familia el amor que le tienes, así que seguramente querrás cuidar todos los detalles.

Sigue estas ideas prácticas para alistar tu hogar y recibir a tus invitados con el corazón abierto y una cálida decoración.

Una de las ventajas de Thanksgiving es que puedes usar elementos de la naturaleza para decorar.

En la puerta de entrada no debe faltar la tradicional corona de Acción de Gracias que puedes comprar en alguna tienda o hacer tú misma. Mi sugerencia es que compres una muy sencilla, nada costosa, y termines de decorarla tú con elementos naturales como hojas secas y piñas de pino.

También puedes colocar algunas calabazas de diferentes colores y tamaños sobre el piso, a un lado de la puerta, entre otros lugares.

Ya en el interior, te recomiendo que coloques puñados pequeños de hojas secas pintadas de dorado en algunos puntos de la sala y el comedor. Puedes simplemente recolectar algunas hojas secas de un parque y teñirlas con pintura dorada metálica que compras en cualquier tienda de manualidades.

Déjalas secar un día entero y después espárcelas por la casa. Es un detalle que dará un toque original y cálido a tu hogar.

Otra idea encantadora es comprar pliegos de cartón negro y tizas de colores. Corta el cartón en pliegos para que queden del tamaño de una pizarra pequeña, dibuja alrededor de ellos hojas, calabazas, velas, y pégalos en diferentes paredes de la casa. Cuando lleguen tus invitados, pídeles que escriban sus mensajes de agradecimiento en esas pequeñas pizarras. A la hora de la cena podrán leerlos.

Hay tres elementos que no pueden faltar en tu mesa para la cena de Acción de Gracias:

1. Las velas. Elígelas de colores tierra, como el marrón, café, naranja y el rojo. Ponlas en grupo de cuatro, de diferentes tamaños y colores, en el centro de la mesa y rodéalas de calabazas pequeñas, manzanas y piñas de árbol.

También puedes buscar velas pequeñitas y poner dos o tres en el lugar de cada invitado.

2. El camino de mesa. No tiene que ser uno muy caro, puede ser uno sencillo y económico si logras que tu centro de mesa acapare la atención.

3. Identificación de los comensales. Al disponer platos y cubiertos coloca sobre los platos, o a un lado, una tarjeta con el nombre de cada invitado para que sepa dónde sentarse.

Puedes hacerlo en tarjetas blancas decoradas con hojas y flores secas pecadas aleatoriamente o, si sabes dibujar, con un diseño alusivo a la época. Recuerda que para disponer los lugares debes considerar cierta etiqueta

Al acomodar los lugares en la mesa recuerda que los ancianos deben presidirla. Ellos son los pilares de la familia, dales ese lugar.

Sigue esa lógica con el resto de los lugares: los tíos, los hermanos mayores, los hermanos medianos y así hasta llegar a los niños. Si los pequeños requieren ayuda de sus padres para comer, déjalos junto a ellos. Si ya están un poco más grandecitos, puedes disponer una mesa especial para ellos.

Al servir la cena debes comenzar por los miembros mayores de la familia y al final los más pequeños.

Si bien la puntualidad es importante, al citar a tus invitados piensa en un margen de unos 15 minutos de tolerancia, porque nunca falta algún imprevisto.

En general, la oración de Thanksgiving es realizada por el anfitrión, pero si te parece buena idea cada comensal puede mencionar brevemente lo que desee agradecer.

Recuerda que, como anfitriona, debes estar muy pendiente de los temas de conversación. Abordar temas delicados como rencillas o desencuentros familiares puede incomodar a algunos asistentes, así que para pasar una velada tranquila, trata sutilmente de sugerir otras ideas si acaso se presentara algún tema incómodo durante la cena.