Hay esperanza en La Habana, pero división en el exilio

Restablecimiento de relaciones diplomáticas ha suscitado reacciones a favor y en contra

La Habana/Miami

El restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana ha suscitado reacciones de esperanza en Cuba, castigada por un embargo de más de 50 años, y una fuerte división de opiniones en el exilio de Miami, donde las nuevas generaciones saludan con optimismo el giro de Barack Obama.

En Cuba, la nueva etapa se ha acogido con tranquilidad y alegría, pero sobre todo con la esperanza de que sea un primer paso para el levantamiento del embargo sobre la isla caribeña.

En la calle, Los cubanos tienen la expectativa de que queden atrás problemas cotidianos como la escasez de productos básicos, la comunicación telefónica o la conexión a internet, además de facilitar la reunificación de las familias separadas por el exilio.

La disidencia interna ha reaccionado con disparidad, entre el optimismo y la decepción, aunque coinciden en la desconfianza de que haya voluntad en el régimen cubano para aprovechar esta nueva etapa y mejorar la situación de los derechos humanos y libertades.

También en Miami el anuncio de Obama ha provocado división de opiniones, aunque la parte más ruidosa y activa del exilio ya dejó ver el sábado su indignación en una protesta celebrada en el parque José Martí, que contó con el significativo apoyo de la líder de Damas de Blanco, Berta Soler.

Pero las encuestas evidencian que los cubanos en Estados Unidos están divididos, casi en empate técnico.

El primer sondeo realizado tras el anuncio de Obama, publicado el sábado por “The Miami Herald” y “Tampa Bay Times”, refleja que el 48% de los cubanos en EE.UU. rechazan establecer relaciones diplomáticas con Cuba, frente al 44% que apoya la iniciativa