Caen mal, pero son el equipo a vencer en los playoffs

Los Seahawks de Seattle están más crecidos que nunca y amenazan con repetir lo de la temporada pasada

Los Seahawks de Seattle se convirtieron la noche del domingo, justo sobre la cancha en la que se jugará el Super Bowl XLIX, en el equipo a vencer en los playoffs de la Conferencia Nacional.
No es que antes no lo fueran, pues después de todo ellos son los campeones defensores del Super Bowl. Pero la manera enfática en la que sellaron su boleto a la postemporada, arrollando a domicilio a los Cardinals de Arizona –el equipo que tenía hasta ese momento el mejor récord de la NFC– innegablemente incomoda a los demás contendientes.
La ofensiva de Seattle acumuló casi 600 yardas en una paliza de 35-6 que no le hace justicia al enorme dominio ejercido por unos Seahawks que fallaron hasta tres intentos de gol de campo.
Con cinco triunfos consecutivos en los que su defensa ha permitido tan sólo 33 puntos (un promedio de 6.6 por partido), los Seahawks realmente son temibles, al grado de que uno de sus integrantes, el liniero Michael Bennett, se atrevió a decir que tienen la mejor unidad defensiva de la historia.
La molesta afirmación, que suena como un chiste malo, es un reflejo de la arrogancia que les caracteriza a los Seahawks, pero ilustra lo crecidos que están.
Y encima de eso y de la magistral forma en que Russell Wilson está dirigiendo al ataque, Seattle tiene en sus manos la posibilidad de asegurar la ventaja de la localía en los playoffs.
Ya sabemos lo difícil que es para cualquier equipo meterse al nido y sobreponerse al ruido infernal del llamado ‘Hombre 12’ y también, para qué negarlo, a arbitrajes muchas veces condescendientes con el estilo extremadamente físico que tienen estos Seahawks de Pete Carroll.
Todo lo que Seattle necesita es vencer a los Rams este domingo y entonces, se podrá asumir, se convertirá en el mayor favorito de la NFC y el conjunto mejor ‘equipado’ de la liga para buscar el trofeo Vince Lombardi.
Eso no suena a ningún chiste.